Bancos de
tiempo, trueque, tiempo... Estos conceptos van a ir formando parte de
nuestro vocabulario poco a poco. Existen redes de personas en todo el
Mundo que intercambian trabajo unos con otros y no utilizan el dinero.
¡Sí es posible
vivir sin dinero!
LOS SITEMAS LETS
Los
sistemas de comercio e intercambio local, generalmente conocidos como
LETS (del inglés “Local Exchange Trading Systems”), fueron creados por
Michael Linton en Canadá a principios de los 80. Los sistemas LETS
permiten a las organizaciones y la gente de una localidad comerciar
entre ellos sin la necesidad de una moneda impresa. Pueden ser
clasificados como sistemas de crédito mutuo.
Cada grupo LETS publica periódicamente (generalmente cada mes) una
lista de sus miembros, con todos los participantes en el grupo junto
con los bienes y servicios que ofrecen. Así, los miembros pueden “ir de
compras” dentro de la red, comprando y vendiendo entre ellos.
Ejemplo
Por ejemplo, un miembro puede ganar crédito haciendo un trabajo de
jardinería para alguien y gastarlo más tarde en que otra persona cuide
de sus hijos, que a su vez se gastara su crédito en un corte de pelo –
Todos los servicios son proporcionados dentro de la red de
participantes.
El valor de cada transacción es negociado entre el comprador y el
vendedor usando una moneda imaginaria. Quizás “unidad de transacción”
es un nombre más apropiado ya que no existe dinero en circulación. A
menudo, los nombres de las “monedas” tienen un toque local, en Oxford,
Inglaterra, donde mucha gente va en bicicleta es denominada Radios,
mientras que en Maleny, Queensland, Australia, la “moneda” LETS es
llamada bunya, el nombre de un fruto seco local procedente del
pino bunya.
Generalmente se le da a la “moneda” un valor equivalente a la moneda
nacional (esto es, un bunya es igual a un dólar australiano) para
orientar a los miembros a la hora de ponerle precio a sus bienes y
servicios.
Los detalles de las transacciones son registrados de forma
centralizada, ahora hay programas de ordenador para ello, baratos y
fáciles de usar. Normalmente en el listado mensual se incluyen los
detalles de las cuentas de los miembros, cuanto deben o se les debe.
Los grupos LETS suelen animar a todos sus miembros a incluir las
transacciones efectuadas con LETS en su declaración de la renta.
Hoy en día existen miles de sistemas LETS en todo el mundo. Se estima
que, en ciudades, pueblos y comunidades rurales de Gran Bretaña unas
40.000 personas comercian agrupadas en aproximadamente 450 redes LETS.
Los sistemas LETS también son comunes en los Estados Unidos, Japón y
America Latina: Solamente en Ecuador existen alrededor de 140 sistemas
LETS.
¿ES POSIBLE VIVIR SIN DINERO?
El ejemplo de
Heidemarie Schwermer se resume en un gesto: cuando cobró el dinero de
los ingresos correspondientes a la publicación de su libro ‘ Mi vida
sin dinero’ lo repartió entre mujeres maltratadas, asistentes sociales
y diversos colectivos de ayuda. Y es que ella no lo necesitaba.
Su historia comienza cuando en 1994 crea una sociedad de trueque en
Dormund, uno de los primeros de Europa. En él se intercambian tareas,
no dinero: si tú sabes cocinar y me haces la comida, yo te arreglo el
coche… Éste tipo de transacciones suponen un cambio radical en el
sistema de concebir la economía…
Para empezar, tiene un efecto de refuerzo de la personalidad y de la
confianza en uno mismo: ofreces lo que sabes hacer, con lo que la
alienación que produce el formar parte de un trabajo que no te motiva y
que no tiene nada que ver contigo desaparece.
Al mismo tiempo tiene
un efecto absolutamente corrosivo hacia la estructura basada en el
poder del dinero-deuda: como es una práctica basada en la confianza
mutua y la solidaridad, destroza los convencionalismos bancarios
basados en el ‘tanto tienes, tanto vales’ .
Aquí ésta frase no tendría
significado pues como todos sabemos hacer algo, todos somos igual de
importantes. De hecho Heidemarie remarca la importancia de la igualdad
en los intercambios.
En 1996 dio un paso más en su compromiso y decidió llevar a cabo su
idea de vivir sin dinero. Regaló sus muebles, sus libros, dejó su casa
de alquiler: el dinero lo recibieron sus hijos. Y empezó a vivir de
acuerdo a los principios de intercambio de tareas: a cambio de cocinar
para cinco personas tiene techo, o a cambio de terapias tiene internet
o teléfono móvil. Y se considera tremendamente feliz.
Su postura no es fruto del
momento: es la consecuencia de un análisis frío y racional del mundo
donde vivimos. Por cierto: para el 2010 se anuncia un documental con su
experiencia…
Entrevista a Heidemarie
Schwermer
- ¿Cuánto dinero lleva usted
encima?
Nada de nada.
- ¿Ni un solo euro?
¡Mis dedos no han tocado todavía
un euro! Vivo sin dinero desde hace ya seis años.
- ¡Seis años! ¿Y de dónde saca la comida?
Me la dan en un restaurante
biológico. A cambio, yo les cocino, les limpio…
- ¿Y la ropa?
Sé de personas con las que puedo
intercambiarla.
- Lleva al cuello un collarcito…
Un regalo. Yo también regalo
cosas.
- ¿Cómo qué?
Mi tiempo, mi ayuda, mi
conversación, mis habilidades… O las intercambio por un bono de
autobús. El otro día ayudé a unos padres a resolver un conflicto con
sus hijos y me regalaron sus pases para la ópera.
- ¿Entiende usted de niños?
Fui profesora de niños, y lo
dejé. Luego fui psicoterapeuta, y lo dejé también.
- ¿Por qué?
Yo me hice profesora porque
quería mejorar el mundo. Pero no avanzaba: el sistema educativo está
concebido para alimentar el intelecto de los niños, pero no el corazón.
- ¿No exagera?
A los niños se les orienta para
ser competitivos en algo, y así conseguir un trabajo y que ganen dinero
y más dinero. ¿Eso es todo, señores? ¿Y qué pasa con sus vidas? ¿Lo ve?
¡Todo está enfocado a tener y no a ser!
- Y cambió la pedagogía por la psicología.
Sí. Me especialicé en terapia
gestáltica y ganaba mucho dinero en mi consulta. Tuve 15 coches
sucesivos, una casa llena de cosas… Y tampoco me pareció que así el
mundo mejorase mucho…
Y dejó también la psicología.
Lo dejé todo. Fui regalando a
vecinos y amigos mis libros, el coche, mis muebles, mis pertenencias…
Cuando el salón de casa quedó vacío… ¡me puse a bailar, a bailar..! Me
sentí tan ligera, tan libre, tan feliz…
- ¿Y sus cuentas corrientes?
Mi madre siempre decía: ‘ ¡Cómo
me gustaría que me tocase la lotería para regalaros dinero!’ Eso hice
yo con mi dinero: lo repartí entre mis hijos y luego cancelé las
cuentas.
- ¿No le han dicho que está loca?
Sí, muchas veces. Pero que
conste una cosa: yo no incito a nadie a que haga como yo.
- ¿Y por qué hace esto?
Empecé a plantearme si realmente
necesitamos tantas cosas, y comprar y comprar. Y me convencí de que no,
de que son posibles formas de vida que no pasen por el dinero.
- El dinero, como símbolo del coste de las cosas, es un invento
práctico, comodísimo.
Fue un gran avance, es verdad,
muy útil para el intercambio… hasta que se convirtió en un valor en sí
mismo, y acumularlo es la meta, y su posesión mide el valor de la
gente: ‘ tanto tienes, tanto vales’ . ¡Estoy en contra!
- Cuando su casa quedó vacía, ¿qué hizo?
Abandonarla. Unos amigos iban de
viaje y me dejaron la suya a cambio de arreglarles el jardín. Ahora
duermo en la buhardilla de la oficina de unos amigos. Yo les limpio y
me ceden también el uso de un ordenador.
- ¿No es una vida muy dura?
Al principio lo pasé mal. No
quise pedir ayuda a nadie. La soledad… Fue duro. Pero, poco a poco,
haciendo trabajos a cambio de cosas, creando una red de trueque…
- ¿Cómo es eso?
Fundé con otras personas, en
Dortmund, un centro de intercambio de ‘ dar y tomar’ : cada uno da lo
que tiene y toma lo que necesita. Clases de cocina por clases de
idiomas, un par de horas de canguro por un corte de pelo, pintar un
piso por arreglar un jardín…
- No me imagino viviendo sin un duro…
Pues yo, ahora, ¡soy más rica
que nunca! Tengo de todo. Y hago lo que me apetece…
- Yo tengo que pagar el cole de los niños.
¡No le pido que haga usted como
yo! Pero le sugiero pensar esto: ¿puede prescindir de algunas cosas por
las que hoy se afana tanto?
- Seguramente sí. Parece usted Jesús diciendo: ‘ Si tienes dos túnicas,
regala una’ .
Ja, ja. O lo de ‘ las flores del
campo no necesitan vestidos, ni los pájaros casa’ , ¿eh? Sí… ¡yo hasta
abandoné la seguridad social!
- Imagínese que se pone muy enferma.
¡No imagino eso! Si imaginas
algo, induces que suceda… Y si quieres algo, lo logras. Entre mis
amigos hay médicos que me cuidarían, y yo les compensaría luego.
- No pagará usted impuestos, claro.
No. Como no tengo domicilio
fijo, no tengo ni derecho a voto. Soy una ‘ sin techo’ .
- Alguien podría decirle: ‘ Es usted una mujer antisocial y una
insolidaria’ .
Y me lo han dicho. Que soy una
vaga, una aprovechada… ¡Es muy injusto! Mi idea es que pueden hacerse
cosas, cooperar y trabajar mucho sin que medie el dinero. Y lo hago.
Verme hacerlo da rabia a cierta gente.
- Descríbame cómo sería su mundo ideal.
Un mundo de individuos
responsables: cada uno toma lo que necesita y da luego lo que puede:
¡todo el mundo tiene algo que ofrecer! Por ejemplo, en esta cafetería
yo me tomaría un café y me iría… Se entiende que luego, en otro sitio,
yo daría algo, un servicio, un trabajo, una ayuda a otro. ¡Serían menos
horas encerrados trabajando en fábricas y habría más relaciones
interpersonales! Y se acabarían los abismos entre ricos y pobres.
- Primero deberíamos ser todos santos.
Todos debemos mejorarnos a
nosotros mismos: esto es muy importante y es viable.
- ¿Y qué hace con lo que gana con su libro?
Lo he repartido. Y ahora pido
que me remuneren lo que escribo con servicios.
- ¿Aguantará usted así… hasta el final?
Sí, ¡me gusta mi vida! Escribo,
hago cada día lo que me apetece: vivo. ¡Soy muy rica!
La Contra de la Vanguardia el 9-4-2002.
Vídeo "Se
puede vivir sin dinero": Heidemarie Schwermer (original en alemán)
¿Podría
alguien traducir este vídeo anterior y enviarme la traducción en
castellano?
Direcciones de interés
Red
de bancos de Tiempo:
Este
concepto de banco es diferente al que estamos acostumbrados.
Un
ejemplo, ¿Sabes de informática y necesitas un fontanero? Pues tu puedes
dar 1 hora de clases de informática a alguien, y otra persona (no tiene
que ser la misma a la que des las clases) que sabe de fontanería te
ayuda durante 1 hora. Curioso, ¿verdad? Es una especie de "Cadena de
Favores", como la película.
El
banco de tiempo es un sistema de intercambio de servicios por tiempo.
En él la unidad de intercambio no es el dinero sino una medida de
tiempo, por ejemplo una hora. Es un sistema de intercambio de servicios
por servicios o favores por favores. Tiene la ventaja de fomentar las
relaciones sociales y la igualdad entre distintos estratos económicos.
A mi me parece una idea curiosa que funciona por todo el mundo. Existen
oficinas en muchas ciudades españolas. He indicado en Madrid, una de
ellas aunque hay varias.
La página web te explica de mejor forma en que consiste, te da ideas de
cómo crear una oficina...: http://www.red-bdt.org/
- Web recomendadada si estás pensando
en cambiar de vida e irte al campo:
Os
recomiendo que escucheis esta pieza de Beethoven "Allegreto de la 7ª
Sinfonía". Hermosísima.
"...El
gobierno oculto está permitiendo liberar y publicar toda la
información, sobre sus actos y planes, a través de ciertas personas
(conscientes o no). Su pretensión es tenernos aún más asustados..."
"...Si
vamos a difundir noticias inquietantes, hagámoslo con Amor.
Teniendo la certeza absoluta de que la Luz, muy pronto, brillará entre
las tinieblas. Borrando para siempre la ignorancia a la que nos tienen
sometidos..."
Somos
Luz y Amor. No permitamos que nos oscurezcan.
GRACIAS
A TODOS POR SER LA LLAMA EN LA OSCURIDAD...