EL OCULTAMIENTO DE LA VERDAD SOBRE LA TIERRA HUECA
¿Por qué se encuentran semillas, plantas y árboles tropicales flotando en el agua fresca del interior de los icebergs?
¿Por qué miles de pájaros y animales tropicales emigran al norte durante el invierno?
Si la Tierra en los Polos no es hueca ni calurosa, ¿cómo es que el polen colorea vastos territorios?
¿Por qué hace más calor en los Polos que a 1500 kilómetros de distancia de ellos?
¿Por qué el viento norte del Ártico se vuelve más caluroso a medida que uno traspone los 70 grados de latitud?
El Almirante Richard Evelyn Byrd
El
Almirante Richard Evelyn Byrd Gran Canciller de la Orden de Lafayette y
de La Cruz del Mérito, Secretario perpetuo de La Academia Federal de La
Marina Americana y de las Ciencias.
Según las afirmaciones de un articulo de Jean Brun de la revista Nostra
n° 425 de la semana del 29 de Junio al 4 de Julio de 1980, el Almirante
Byrd habría vivido una aventura "extraordinaria" en los Glaciales del
Polo Norte: “Byrd, acompañado de 3 personas iban caminando horas sobre
el hielo, escalando los picos de hielo. De pronto de una cumbre,
descubrieron un espectáculo inolvidable: Un valle estrecho y profundo
cubierto de una vegetación abundante y aparentemente iluminada por un
Sol caliente permanente. Un verdadero Oasis de vida en medio de un gran
Desierto de Hielo.Consultando su termómetro la temperatura era -50°C.
Su colega el Capitán Fitin escribe en el periódico de la mision: "El 14
de Junio de 1926 a 74 metros de Altitud a 12h 08. Los 4 hombres se
pusieron a utilizar sus cuerdas para llegar a la maravillosa vegetación
que se extendía sobre una centena de metros.
Después de una larga hora de bajada, habían cambiado de mundo. Una
vegetación abundante. El calor suave (el termómetro indicaba 19.8°C )
los obliga a quitar sus trajes de exploradores polares. Byrd y sus
compañeros vieron pequeñas rivieras, lagos y colinas con vegetación. A
1500 m. aproximadamente, vieron una mancha gris que se movía
lentamente. Con sus binoculares, el Almirante Byrd observa un animal
con pelaje gris. Un animal que se parecía a un Mamut.
Aperturas
Polar Norte - Entrevista a un Piloto (en Español)...
La hora avanzada, la exploración
tenia que terminarse. El cansancio, la falta de provisiones, la
descarga de las baterías de la radio los obliga a regresar a la base.
DESPUÉS de recuperar fuerzas y renovar los equipos, Byrd y sus
compañeros tomaron de nuevo el camino para tratar de encontrar lo que
ellos llamaron "el paraíso perdido". Pero les fue imposible encontrar
de nuevo el valle. Situado a algunos kilómetros del polo geográfico, le
había sido imposible al capitán Fitin efectuar la medida de las
coordenadas topográficas.”
Después de leer esta historia, podríamos creer que esto seria un libro
de ficción o fantástico. Pero si tomamos en cuenta que Byrd participo a
otras exploraciones polares entre otras , en 1929, 1936, 1947, 1956. Y
al final de esas expediciones, él hizo estas declaraciones Insólitas,
extraídas del libro de R.Bernard: “Febrero 1947 : "Me gustaría ver esta
tierra mas allá del polo (Norte). Esta tierra que es el centro del gran
Misterio". (Declaración del Vice Almirante Byrd antes de su viaje de
2700 km mas allá del Polo Norte. Visitado en 1926. Hubo también una
expedición en 1929 al Polo Sur).
Noviembre 1955 : " Es la mas importante exploración de la historia de
la humanidad". (Declaraciones del Vice Almirante Byrd antes de su viaje
para explorar la tierra mas allá del polo sur).
Enero 1956 : El 13 de enero, los miembros de la expedición americana
hicieron un vuelo de 4300 Km desde la base de McMurdo Sound , situada a
640 Km al oeste del polo sur y penetra en una tierra sobre una
distancia de 3700 km mas allá del polo. ( Mensaje radio que provenía de
la expedición Antártica de Byrd confirmado por la prensa americana del
5 de febrero de 1956). Marzo
1956: "La actual misión de exploración ha abierto un nuevo y vasto
territorio." (Declaración de Byrd el 13 de marzo de 1956 a su regreso
del Polo Sur). Señalemos la importancia de la palabra MAS ALLÁ y no
ENCIMA utilizada por Byrd. Si Byrd había volado encima del Polo Norte y
Sur, en dirección de los inmensos territorios congelados que se
extienden Según la geografía clásica del otro lado del polo, seria
difícil de comprender porque el Vice Almirante Byrd habría calificado
estos territorios de " Gran Misterio".
Veamos lo que nos dice R. Bernard en su extraordinario libro: " Si
miramos una carta del Polo Norte, por ejemplo si medimos las distancias
al polo geográfico, de algunos países alrededor, Siberia, Spitzberg,
Alaska, Canadá, Finlandia, Noruega, Groenlandia, Islandia, ...... esas
distancias son todas inferiores a 2700 Km. Sin embargo Byrd no
sobrevoló ninguna tierra conocida en 1947. El dijo que había pasado mas
allá del polo a 2700 km, después fue obligado a regresar, ya que la
reserva de carburante de su avión disminuía. Y como su avión avanzaba
más allá del polo, aparecieron regiones libres de hielo, con lagos y
con montañas cubiertas de árboles, y también un animal que se parecía a
un mamut prehistórico. Todo esto fue escrito por los tripulantes del
avión y después del breve anuncio basado sobre el dialogo radio de Byrd
publicado en la prensa americana , toda publicidad posterior fue
suprimida por el gobierno para el que Byrd trabajaba, y que tenia
razones políticas y militares evidentes para esconder este
descubrimiento."
La única manera de comprender las declaraciones enigmáticas de Byrd,
nos dice R.bernard es de "alejarse de la Teoría oficial sobre la
formación de la tierra y de aceptar una nueva teoría , que mostraría
que las extremidades Árticas y Antárticas no son convexas (como una
naranja) sino cóncavas (como una manzana)."
R.Bernard continua su explicación: "Byrd entró simplemente en los
huecos polares, que penetran al interior hueco de la tierra, ahí donde
existe un Clima Tropical y donde se desarrolla una vida vegetal animal
y humana que nos es desconocida actualmente y que los gobiernos nos
esconden, ya que ellos saben que de ahí salen ciertos ovnis, probando
que la civilización desarrollada por esa gente del interior de la
tierra supera grandemente nuestras capacidades tecnológicas, y que no
tenemos ningún interés a tratar de afrontarlos "
Segun R. Bernard , Ray Palmer, redactor de la revista "Flying Saucers"
( "Platillos Voladores") en un articulo del año 1959 sobre la "Teoría
de la Tierra Hueca" se relata: "Muchos lectores creen que los vuelos
aéreos comerciales pasan continuamente encima del polo hacia el otro
lado de nuestro planeta. Esto no es verdad, no es así, aunque los
oficiales de las aerolíneas aseguran que sí pasan. ¿Porque no es
verdad?, porque ellos hacen maniobras de pilotaje que eliminan
automáticamente todo vuelo en línea directa mas allá del polo.
Examinando los trayectos de vuelos sobre las regiones polares, nos
damos cuenta que esos trayectos evitan siempre el polo o pasan a lado,
pero no pasan sobre el jamás ".
¿No es extraño?...
No cabe duda que si anunciaran un vuelo pasando directamente por encima
del polo, habría mucha gente que quisiera probar una sensación
diferente. Sin embargo, ninguna aerolínea ha propuesto alguna vez un
vuelo así. Todos los itinerarios pasan a lado de este punto
estratégico, ¿por qué?. ¿No será porque si el avión llegara al Polo en
vez de pasar al otro lado del polo, se hundiría en esta tierra mas allá
del polo, "El centro del Gran Misterio" como lo decía el Vice Almirante
Byrd. Esta
foto de la izquierda fue tomada el 23 de noviembre de 1968 por el
Satelite Norteamericano Essa 7 a la vertical del Polo Norte y fue
publicada por la primera vez en junio 1970 por la revista "Flying
Saucers". (Nota de Tito Martínez: en esta foto de satélite vemos como
el Polo Norte está tapado con un gran círculo negro, sencillamente para
ocultar la realidad de la apertura polar norte. Lo que vemos en esta
foto no es la Apertura Polar Norte, sino el ocultamiento o censura
gubernamental de dicha Apertura Polar, por eso es que aparece de color
negro, ya que si no tuviera ese parche circular negro, la apertura
aparecía totalmente blanca, a causa de la luz procedente del Sol
interno del Planeta).
La
segunda foto foto de la derecha pertenece un documento de la N.A.S.A
que el autor de este artículo, (F.Idille) obtuvo personalmente en 1975,
de la Agencia Usis, Este documento es una foto mosaico, realizada por
el Dr. David S.Jhonson del "National Environnement Satellite Center",
de fotos tomadas por el Satelite ESSA en abril 1967. Constatamos otra
vez que la zona que concierne el Polo Norte ha sido aquí simplemente
retirada sin explicación. (Nota
de Tito Martínez: en esta foto vemos una vez más como la Apertura
Polar Norte ha sido tapada con un parche negro por la censura del
gobierno norteamericano).
El 12 de marzo del 2001, el internauta R.Sauquere envió esta foto en
color que proviene del siguiente sitio (Sitio completamente científico
que estudia los fenómenos oceanográficos y otros):
http://www.obs-mip.fr/omp/legos/francais/rech/calottes/index.htm Esta
foto viene a confirmar lo que se está escondiendo realmente al mundo
entero. (Nota de Tito Martínez: esta foto en color de la Antártida,
tomada por un satélite es aún mas impresionante que las anteriores,
corresponde a la Apertura Polar Sur, en ella la censura gubernamental
norteamericana también ha eliminado dicha Apertura Polar, para ocultar
su existencia).
No dejéis de ver esta conferencia en el Congreso ‘Sabiens” en Andorra, el 2 de octubre de 2010, de José Luis sobre “La Tierra Hueca”.
NADIE HA LLEGADO A LOS POLOS NORTE Y SUR, PORQUE NO EXISTEN
La mejor crónica de un viaje a la Tierra Hueca la hizo el
Contralmirante Richard E. Byrd de EE.UU. Su apasionante descubrimiento
fue censurado y silenciado inmediatamente por ‘los de siempre. La
'Sociedad de la Tierra Hueca', en Australia, ha logrado conservar los
registros de Byrd que ahora se transcriben.
Nunca deja de sorprenderme que las cosas que nos enseñan como hecho se
pueden probar más tarde que son falsas, pero algunos de nosotros
permanecemos bloqueados dentro del pensamiento establecido. La mayoría
de nosotros aceptamos como verdad lo que nos enseñan, porque todo el
mundo lo cree. Si usted va contra la corriente principal, podría ser
etiquetado a menudo con diversas palabras. Por ejemplo, si usted va
contra el orden religioso establecido, entonces se le clasifica de
pagano o apóstata; en el orden científico, un herético; si duda del
orden político, entonces se le etiquetará probablemente como de la
derecha radical neonazi o fascista. Nuestra sociedad tiene una etiqueta
para todo el que no es un conformista.
La
ciencia nos dice que existen dos puntos polares: el del norte y el del
sur, y que marcan exactamente donde las líneas de la longitud se
cruzan. A pesar de todo ninguna expedición ha tenido éxito para llegar
a los puntos norte y sur. Estudiando muestras de perforación profunda
sabemos que la Tierra es sólida a una cierta profundidad. También
sabemos que aumenta la temperatura dentro de la Tierra cuanto más
profundamente perforamos, por lo menos hasta el punto que hemos
explorado; y por lo tanto asumimos así que la Tierra debe ser sólida en
dirección al núcleo. Esto se debe a medidas inexactas y a una pura
presunción. La comprensión actual de la formación del planeta se forma
a través de las líneas de pensamiento de la 'Tierra sólida'. Según Cate
Malone, autor del artículo 'La Tierra Hueca', los astrónomos y los
físicos creen que los gases se condensan gradualmente en una espiral
que da vueltas, hasta que la fuerza de la gravedad, (otro fenómeno
inexplicado) tira de ellos en forma sólida. Hay, sin embargo otras
posibilidades. Un estudio simple de la fuerza centrífuga podría diseñar
una Tierra completamente nueva para nosotros. La ciencia acepta el
hecho de que la Tierra da vueltas sobre su eje como una peonza. Malone
afirma en su artículo lo siguiente: “la fuerza centrífuga hace que la
Tierra se achate levemente en el ecuador y se aplane en los polos.”
Para visualizar cómo podría parecer la formación de un planeta, piense
en una lavadora automática en el ciclo de centrifugado. La ropa (gases,
líquidos y partículas) se lanza hacia fuera contra los lados de la
máquina (gravedad). La porción del centro permanece despejada. El hueco
del centro está firme. Del mismo modo que la Tierra nunca ha dejado de
dar vueltas, así esta lavadora nunca sale de su ciclo de centrifugado.
Si la máquina continúa dando vueltas, ¿el agua y la ropa comienzan a
agruparse en el centro, o girarán sin fin alrededor del centro hueco?
Las leyendas de seres procedentes del interior de la Tierra están
todavía en el folklore de muchas naciones tales como las que hablan de
extensas tierras paradisíacas al norte encontradas a través del
folklore de Escandinavia, de los cuentos populares rusos y de las
leyendas de los esquimales que reconocen la existencia de duendes,
gnomos, troles y gigantes; lo cual hace que la idea de la Tierra hueca
no sea nueva.
En 1909, los guías esquimales del Almirante Peary creían que estaba en
una expedición para encontrar a la ‘gran gente’ del norte, de la cual
ellos eran descendientes. Los registros de los primeros exploradores
del Ártico y de la Antártida están llenos de anomalías. Los
exploradores del Ártico del siglo XIX se referían a un gran mar de agua
dulce y a temperaturas cálidas en el norte, más allá de lo que ellos
exploraron. También informaron que había nubes de polvo, extensas áreas
de nieve manchadas con polen, pájaros y animales que emigraban al norte
para el invierno, vegetación y mamíferos, tales como el gigantesco
mamut supuestamente extinguido encontrado congelado en los icebergs.
Incluso los icebergs son anormales cuando están hechos de agua dulce, y
vienen de una tierra en donde ocurren menos de cinco centímetros de
precipitación y muy poca nieve cae cada año.
Los
descubrimientos del Doctor Frederick Cook y del Contralmirante Peary en
1908 y 1909, respectivamente, fueron igualmente poco convincentes. Ni
siquiera se pudo probar que cualquier hombre alcanzó el Polo Norte.
Como el Doctor Raymond Bemard precisa en su libro 'La Tierra Hueca',
tal descubrimiento es verdaderamente imposible: “Es bien conocido que
los polos magnéticos del norte y del sur no coinciden con los polos
geográficos como deberían... si la Tierra fuera una esfera sólida con
dos polos en el extremo de su eje, al ser un imán, sus polos magnéticos
coincidirían con sus polos geográficos. El hecho de que no lo hagan es
inexplicable en base a la teoría de que es una esfera ‘sólida’. La
explicación llega a estar clara cuando asumimos la existencia de
aberturas polares, con los polos magnéticos a lo largo del borde
circular de estas aberturas, en lugar de en un punto fijo.”
Según Bemard la razón por la cual nadie ha encontrado los polos del
norte o del sur es simple: “Los polos magnéticos y geográficos no
coinciden... porque mientras que un polo magnético se halla a lo largo
del borde de la abertura polar, los polos geográficos se hallan en su
centro, en medio del aire y no en tierra sólida.”
La mejor crónica moderna sobre exploración y penetración en tierras más
allá de los polos magnéticos la hizo el Contralmirante Richard E. Byrd
de la Marina de EE.UU. en 1947 y 1956. Al igual que ocurrió con todas
las exploraciones anteriores, la del Almirante Byrd fue envuelta en el
misterio igualmente. La crónica comienza con los contactos por radio
durante su vuelo de 1947 más allá del norte magnético y sobre el Polo
Norte, la larga marca después del mítico punto de tierra en la cima del
mundo. Durante la exploración de la Antártida el 13 de enero de 1.956
diversos avisos de radio indicaban:
“El 13 de enero miembros de la expedición de EE.UU. lograron un vuelo
de 2.700 millas (4.320 kilómetros) desde la base de Mcmurdo Sound, que
está a 400 millas (640 kilómetros) al oeste del Polo Sur, y penetraron
una tierra existente de 2.300 millas (3.680 kilómetros) más allá del
Polo.”
El 13 de marzo de 1956 se cita a Byrd, del cual dijo: “la actual
expedición abrió una nueva tierra extensa”. Mucha gente recuerda
todavía las emocionantes declaraciones en la prensa después de las
expediciones de Byrd. Anunciado como el explorador más grande del
mundo, la mención de Byrd de nuevas tierras creó un gran interés. Luego
tales declaraciones se desvanecieron tan rápidamente como golpearon el
aire. Los comentaristas de radio no hablaron ya de su descubrimiento,
los noticiarios ya no mostraron imágenes de la expedición de Byrd y el
asunto desapareció pronto del ojo público. ¿Por qué sucedió esto?
¿Descubrió Byrd realmente una tierra nueva que podría influenciar igual
una lógica y diferente comprensión física de la creación de nuestro
planeta?
El DIARIO DEL CONTRALMIRANTE BYRD
Richard Evelyn Byrd provenía de una de las mejores familias de
Virginia. Un miembro de su familia fundó en 1737 Richmond, la capital
de Virginia.
Nacido
el 14 de Octubre de 1888 en Winchester, Virginia, estuvo primero en las
escuelas de su ciudad natal, donde pronto se puso de manifiesto que
corría sangre de aventurero por sus venas. Ya con doce años realizó
completamente sólo un viaje alrededor del mundo.
A continuación pasó por la academia militar de Virginia e ingresó en la academia naval, donde obtuvo su diploma en 1912.
Tres años después se casó el oficial de marina de 27 años con una chica
de una familia distinguida de Nueva Inglaterra (USA), donde a partir de
entonces vivió con su familia.
Durante la Primera Guerra Mundial, Byrd mandó las fuerzas navales
americanas en las aguas canadienses, y en esa época surge en él su
pasión por volar.
En 1921 se le jubiló con el grado de "Lieutenant Commander" y Byrd
decidió dedicarse por completo a las investigaciones polares,
realizando sus famosos vuelos polares.
En 1916 sobrevuela por primera vez el Polo Norte, y en Junio del año
siguiente realiza Byrd un dramático vuelo trasatlántico desde Nueva
York hasta Ver-sur-Mer, en Normandía, Francia. Los 6000 kilómetros los
recorrió en 46 horas; para aquel tiempo un grandísimo mérito.
Richard E. Byrd dirigió también diversas expediciones en la Antártida y
en 1919 fue ascendido a contra-almirante por sus grandes méritos.
Pero sus mayores descubrimientos le esperaban todavía. En 1947 se
adentró volando con su operador de radio 2.700 kilómetros en la
apertura de la Tierra en el Polo Norte, sin ser consciente de ello al
principio.
Nueve años más tarde, el 13 de Enero de 1956, lo hizo también en el
Polo Sur. Esta vez sin embargo voló Richard E. Byrd adentrándose 3700
kilómetros en el interior de la Tierra. Catorce meses después, el 11 de
Marzo de 1957, moría Byrd decepcionado por no habérsele permitido
compartir sus inmensos descubrimientos con la Humanidad.
Introducción
El encargo que recibió el almirante Byrd fue claramente definido por la
Navy: sobrevolar el Polo Norte. Esto debía acaecer el 19 de Febrero de
1947. Pero en realidad voló Byrd, sin ser al principio consciente de
ello, adentrándose en el interior de la Tierra. Byrd descubrió una
entrada al "mundo interior". Byrd
entró en contacto con los "altos y rubios seres con ojos azules".
Recibió un mensaje para la Humanidad del "mundo exterior". Esta
advertencia permaneció junto con anotaciones durante muchos años bajo
llave.
Autoridades del gobierno de los EE.UU., en especial el Pentágono, fueron los responsables de esta represión.
Prefacio del almirante Byrd
Este diario lo escribiré en secreto y oculto. Contiene mis anotaciones sobre mi vuelo ártico del 19 de Febrero de 1947.
Estoy seguro de que llegará el día en que todas las suposiciones y
reflexiones del hombre se disiparán para convertirse en nada y se
tendrá que reconocer la irrefutabilidad de la verdad evidente.
Se me ha denegado la libertad de publicar estas anotaciones y quizá nunca lleguen a la luz de la opinión pública.
Pero yo tengo una tarea que cumplir, y lo que yo he vivido lo dejaré
aquí escrito. Confío en que todo esto pueda ser leído, en que venga un
tiempo en que la ambición y el poder de un grupo de personas no pueda
ya ocultar más la verdad.
DEL LIBRO DE ABORDO
Tenemos considerables turbulencias. Ascendemos a una altitud de 2.900 pies (aprox. 885 metros).
Las condiciones de vuelo son de nuevo buenas. Se pueden ver enormes masas de nieve y hielo bajo nosotros.
Notamos en la nieve bajo nosotros un tono amarillento. Ese cambio de color sigue un patrón preciso.
Descendemos para poder observar mejor este fenómeno.
Ahora podemos reconocer distintos colores. Vemos también patrones rojos y lila.
Sobrevolamos la región otras dos veces, y después volvemos al curso en que estábamos.
Volvemos a chequear la posición con nuestra base.
Transmitimos todas las informaciones referentes a los patrones y a los cambios de color del hielo y la nieve.
Nuestras brújulas se han vuelto locas. Ambas, la brújula giroscópica y la brújula magnética, giran y vibran.
Ya no podemos comprobar nuestra posición y dirección con nuestros instrumentos.
Sólo nos queda la brújula solar. Con ella podemos mantener la dirección.
Todos los instrumentos funcionan titubeantemente y extremadamente lentos.
Sin embargo no podemos determinar una congelación. Podemos distinguir montañas ante nosotros.
Nos situamos a 2.950 pies (aprox. 900 metros). De nuevo tenemos fuertes turbulencias.
Hace 29 minutos que hemos visto las montañas por primera vez.
No nos hemos equivocado. Es toda una cadena montañosa.
No es especialmente grande. Nunca antes la había visto.
Entretanto estamos directamente sobre la cadena montañosa.
Seguimos volando en línea recta, siempre en dirección norte.
Tras la cadena montañosa hay verdaderamente un pequeño valle.
A través del valle serpentea un río.
Estamos asombrados: aquí no puede haber un valle verde.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Bajo nosotros debería haber masas de hielo y nieve.
A babor las pendientes de las montañas arboladas con altos árboles.
Toda nuestra navegación ha dejado de funcionar.
La brújula giroscópica se balancea continuamente en un ir y venir.
Desciendo ahora a 1.550 pies (aprox. 470 metros).
Hago girar acusadamente al avión hacia la izquierda.
Ahora puedo ver mejor el valle bajo nosotros.
Sí, es verde.
Está cubierto de árboles y zonas de musgo.
Aquí dominan otras condiciones de iluminación.
En ningún lado puedo ver el sol.
Hacemos de nuevo una curva a la izquierda.
Ahora divisamos bajo nosotros un animal adulto.
Podría ser un elefante. ¡No! Es increíble, parece un mamut.
Pero de verdad es así. Tenemos bajo nosotros un mamut adulto.
Ahora bajo aún más.
Ahora estamos a una altura de 1.000 pies (aprox. 305 metros).
Observamos al animal con los prismáticos.
Ahora es seguro - es un mamut o un animal que se le parece mucho al mamut.
Radiamos las observaciones a la base.
Sobrevolamos entretanto otras montañas más pequeñas.
Yo estoy mientras tanto totalmente asombrado.
Aquí hay cosas que no concuerdan.
Todos los instrumentos vuelven a funcionar.
Empieza a hacer calor.
El indicador nos dice que estamos a 74 grados Fahrenheit (aprox. 23º C)
Mantenemos nuestro curso.
Ya no podemos localizar a nuestra base, puesto que la radio ha dejado de funcionar.
El terreno bajo nosotros se vuelve cada vez más plano.
No sé si me expreso correctamente, pero todo da una impresión de
completa normalidad, ¡¡¡y ante nosotros se levanta con absoluta
claridad una ciudad!!!
Esto sí que es imposible.
Todos los instrumentos dejan de funcionar.
¡¡¡Todo el avión empieza ligeramente a tambalearse!!! ¡¡DIOS mío!!! A
babor y estribor aparecen a ambos lados extraños objetos voladores. Son
muy rápidos y se nos acercan. Están tan cerca que puedo ver claramente
su distintivo. Es un interesante símbolo sobre el que no quiero hablar.
Es fantástico. No tengo ni idea de dónde estamos.
¿Qué nos ha pasado? No lo sé.
Manejo mis instrumentos - pero siguen sin funcionar en absoluto.
Entretanto hemos sido rodeados por los discos voladores en forma de plato.
Parece que estamos prisioneros. Los objetos voladores irradian un brillo propio.
Nuestra radio emite unos chasquidos. Una voz nos habla en lengua inglesa.
La voz tiene acento alemán:
"¡¡¡BIENVENIDO A NUESTRO TERRITORIO, ALMIRANTE!!!
En exactamente siete minutos les haremos aterrizar. Por favor relájese, almirante, está Vd. en buenas manos."
De aquí en adelante nuestros motores dejan por completo de funcionar.
El control de todo el avión está en manos ajenas.
El avión gira en torno a sí mismo.
Ningún instrumento reacciona ya.
Recibimos precisamente otra comunicación por radio, que nos prepara para el aterrizaje.
A continuación empezamos sin demora con el aterrizaje.
A través de todo el avión pasa un suave temblor apenas perceptible.
El avión baja hasta el suelo - como en un inmenso e invisible ascensor.
Levitamos de manera totalmente suave hasta ahí.
El contacto con el suelo apenas se nota. Sólo hay un ligero y corto choque.
Hago mis últimas anotaciones de abordo a toda prisa.
Viene un pequeño grupo de hombres hacia nuestro avión. Todos ellos son
muy altos y tienen cabellos rubios. Más atrás veo una ciudad iluminada.
Parece resplandecer en los colores del arcoiris. Los hombres están
aparentemente desarmados.
No sé lo que ahora nos espera. Caramente, una voz me llama por mi
nombre y me ordena abrir. Obedezco y abro la portilla de carga.
Aquí terminan las anotaciones en el libro de abordo.
Todo lo que sigue lo escribo de memoria.
Es indescriptible, más fantástico que toda la fantasía, y si yo mismo
no lo hubiera vivido, lo calificaría de completa locura. Nosotros dos,
mi operador de radio y yo, somos conducidos fuera del avión y saludados
con suma amabilidad. Entonces nos conducen a un disco deslizante, que
aquí utilizan como medio de locomoción. No tiene ruedas. Con enorme
rapidez nos acercamos a la brillante ciudad.
El esplendor de colores de la ciudad parece provenir del material
parecido al cristal en que está construida. Pronto nos paremos ante un
imponente edificio. Semejante arquitectura no la había visto hasta
ahora en ninguna parte. No es comparable con nada. La arquitectura es
como si proviniera directamente de la mesa de dibujo de un Frank Lloyd
Wright, o bien podría estar sacado de una película de Buck Roger. Nos
dan una bebida caliente. Esta bebida sabe diferente a todo lo que yo
haya disfrutado. Ninguna bebida, ninguna comida tiene un sabor
comparable. Sabe sencillamente distinto, pero sabe de maravilla.
Han pasado unos diez minutos, cuando dos de estos extraños hombres que
tenemos por anfitriones se acercan a nosotros. Se dirigen a mi y me
comunican sin lugar a dudas que debo acompañarles.
No veo otra alternativa que cumplir su orden. Por tanto nos separamos. Dejo a mi operador de radio y sigo a los dos.
Poco después llegamos a un ascensor, en el que entramos. Nos movemos
hacia abajo. Cuando nos detenemos, la puerta se desliza silenciosamente
hacia arriba.
Caminamos por un pasillo largo en forma de túnel e iluminado por una
luz color rojo claro. La luz parece emanar de las paredes mismas.
Llegamos ante una puerta grande. Ante esta gran puerta nos paramos y
permanecemos así. Sobre la gran puerta se encuentra un letrero acerca
de cual nada puedo decir. Sin ningún ruido se desliza la puerta a un
lado. Una voz me exhorta a entrar.
"No se preocupe, almirante", me tranquiliza la voz de uno de mis dos
acompañantes, "¡el Maestro va a recibirle!" De manera que entro.
Estoy deslumbrado. La multitud de colores, la luz que llena la
habitación, mis ojos no saben a dónde mirar y tienen primero que
acostumbrarse a las condiciones. Pasa un rato hasta que puedo reconocer
algo de lo que me rodea. Lo que ahora veo es lo más bonito que he visto
nunca. Es más espléndido, más bonito y más suntuoso de lo que yo podría
describir. Creo que ningún idioma puede resumir con palabras lo que
puede ver. Creo que a la Humanidad le faltan palabras para ello. Mis
observaciones y reflexiones fueron interrumpidas por una voz melodiosa
y cordial:
"Le doy la bienvenida. Sea Vd. de la forma más cordial bienvenido en nuestro país, almirante".
Ante mi está un hombre de gran estatura y una fina cara marcada por la
edad. Está sentado a una imponente mesa y me da a entender con un
movimiento de la mano que debo sentarme a una de las sillas.
Le obedezco y me siento, después junta sus manos de forma que se tocan las puntas de los dedos. Me sonríe.
"Nosotros le hemos hecho venir, porque tiene Vd. un carácter consolidado y arriba en el mundo goza de una gran fama."
"¿Arriba en el mundo?", me falta el aliento. "Sí", contesta el Maestro
a mis pensamientos, "Vd. Está ahora en el imperio de los Arianni, en el
interior del mundo. No creo que nosotros tengamos que interrumpir su
misión mucho tiempo. Vd. pronto será conducido a la superficie de la
Tierra.
Pero antes le voy a comunicar por qué yo le hice venir, almirante.
Nosotros seguimos los acontecimientos que se producen arriba sobre la
Tierra. Nuestro interés fue despertado cuando Vds. lanzaron las
primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki. En aquella mala hora
fuimos a vuestro mundo con nuestros platillos volantes. Teníamos que
ver personalmente lo que hizo vuestra raza. Entretanto ya hace mucho de
eso, y vosotros diríais que es historia. Pero es para nosotros
significativo - por favor déjeme continuar.
Nosotros no nos hemos inmiscuido en vuestras escaramuzas y guerras.
Vuestras barbaridades las hemos consentido. Pero mientras tanto habéis
empezado a experimentar con fuerzas que en realidad no estaban pensadas
para los hombres. Esto es la fuerza atómica. Ya hemos intentado algunas
cosas. Hemos hecho llegar mensajes a los estadistas del mundo - pero
ellos no creen en la necesidad de escucharnos.
Por este motivo fue Vd. elegido. Vd. debe ser nuestro testigo, testigo
de que nosotros y este mundo en el interior de la Tierra existimos, que
nosotros aquí realmente existimos. Mire a su alrededor, y Vd. pronto
comprobará que nuestra ciencia y nuestra cultura están varios miles de
años por delante de las vuestras. Mire Vd., almirante."
"Pero", interrumpí al Maestro, "¿qué tiene esto que ver conmigo,
señor?" El Maestro parecía sumergirse en mi, y después de que durante
un largo rato me había examinado, me contestó: "Vuestra
raza ha alcanzado el point of no return. Tenéis a personas entre
vosotros que estarían dispuestos antes a destruir la Tierra entera
antes que perder su poder - el poder que ellos creen conocer." Yo de
nuevo le dí a entender con un movimiento de cabeza que seguía sus
explicaciones. El Maestro continuó hablándome: "Ya desde hace dos años
intentamos una y otra vez contactar con vosotros. Pero todos nuestros
intentos son contestados con agresividad. Nuestros platillos voladores
son perseguidos por vuestros aviones de combate, atacados y disparados.
Ahora debo decirle, hijo mío, que una enorme y nefasta furia se
levanta, que una poderosa tormenta barrerá su país, y durante mucho
tiempo arrasará. Desconcertados ante ello estarán vuestros científicos
y ejércitos y no podrán ofrecer ninguna solución. Esta tormenta tiene
poder de aniquilar toda la vida, toda la civilización de Vds., de forma
que toda cultura podría ser destruida y todo podría hundirse en el
caos. La gran guerra que acaba de terminar es sólo un preludio de lo
que puede venir sobre vosotros. Para nosotros aquí esto se hace patente
hora tras hora de manera más clara. Parta de la base de que me
equivoco".
"No, ya vino una vez la época oscura sobre nosotros, y duró 500 años", le repliqué yo al Maestro.
"Así es, hijo mío", me contestó, "los tiempos sombríos cubrirán vuestro
país de cadáveres. Y sin embargo algunos de vuestra raza sobrevivirán a
esta conflagración. Lo que después ocurrirá no puedo revelarlo.
Nosotros vemos en un futuro lejano surgir una nueva Tierra, que será
construida con los escombros de vuestro viejo mundo, y os acordaréis de
sus tesoros legendarios y los buscaréis. Y mira, los tesoros
legendarios estarán aquí con nosotros. Nosotros somos aquellos que los
mantenemos a salvo. Cuando haya comenzado ese futuro, nos presentaremos
a vosotros, ayudaremos a los hombres a revivificar su cultura y su
raza. Quizá hayáis aprendido entonces que guerra y violencia no
conducen al futuro. Para el tiempo que entonces seguirá, se os hará
accesible antiguos conocimientos. Conocimientos que ya tuvisteis una
vez. De Vd., hijo mío, espero que vuelva a la superficie con estas
informaciones".
Con esta exigencia terminó el Maestro su exposición y me dejó muy
desconcertado, pero para mi estaba claro que el Maestro tenía razón.
Por consideración o por humildad, no lo sé, me despedí de todas formas
con una ligera inclinación. Antes de que pudiera perderme aparecieron
mis dos acompañantes, los que me habían conducido hasta aquí. Me
indicaron el camino. Yo me volví hacia el Maestro. Había una cálida y
amistosa sonrisa en su vieja y noble cara: "Le deseo a Vd. un buen
viaje, hijo mío", hizo por último el signo de la paz y entonces nuestro
encuentro había llegado ineludiblemente a su fin.
Volvimos rápidamente hacia nuestro ascensor. Nos movimos hacia arriba.
Entre tanto me explicó uno de mis dos firmes acompañantes que tras
finalizar la conversación con el Maestro teníamos prisa de verdad. El
Maestro en ningún modo quería retrasarnos más, y además era importante
que yo llevase inmediatamente el mensaje recibido a mi raza, me aclaró.
A todo esto yo no dije nada.
Cuando fui conducido hasta mi operador de radio, comprobé que él
probablemente tenía miedo, esto al menos se reflejaba en su cara.
"Todo está en orden, no hay de qué preocuparse, Howie, todo es O.K.",
intenté quitarle el miedo. Junto con nuestros acompañantes, fuimos de
nuevo al disco deslizante, que muy velozmente nos devolvió a nuestro
avión.
Los motores ya estaban en marcha, y nos encontramos
inmediatamente a bordo. Había una atmósfera de tremenda prisa, la necesidad de actuar rápido era evidente.
Inmediatamente después de que cerramos la portilla, nuestro avión fue
elevado en las alturas por una fuerza inexplicable para mi, hasta que
volvimos a encontrarnos a 2.700 pies (aprox. 825 metros).
Fuimos acompañados por dos de sus platillos. Se mantuvieron no obstante a una cierta distancia de nosotros.
El velocímetro no indicaba en todo el tiempo velocidad alguna, a pesar de que ésta había aumentado enormemente. Nuestra radio no obstante funcionaba, y de esta forma recibimos un último mensaje de los objetos voladores que nos acompañaban:
"A partir de ahora puede Vd. volver a utilizar todos sus equipos,
almirante, sus instrumentos vuelven a ser funcionales. Nosotros le
dejaremos ahora. Auf Wiedersehen". [N. del. T.: este "adiós" en alemán
está en el original en inglés]
Seguimos con nuestros ojos a los objetos voladores hasta que se
perdieron en el cielo azul pálido. De inmediato tuvimos a nuestro avión
de nuevo bajo control.
No hablamos entre nosotros, cada cual estaba demasiado ocupado con sus pensamientos.
Última anotación en el libro de abordo:
Nos encontramos de nuevo sobre vastas regiones cubiertas de nieve y hielo.
Estamos todavía aproximadamente a 27 minutos de vuelo de la base.
Podemos enviar mensajes por radio, y nos responden. Radiamos que todo
es normal. La base está contenta de que vuelva a haber comunicación.
Tenemos un aterrizaje suave.
Yo tengo un encargo.
Fin de las anotaciones en el libro de abordo.
4 de Marzo de 1947:
Yo estaba en una reunión en el Pentágono. He informado detalladamente
sobre mis descubrimientos y sobre el mensaje del Maestro. Todo fue
grabado y escrito.
El presidente [N. del T.: de USA] también fue informado. Fui retenido
aquí durante varias horas (exactamente fueron seis horas y treinta y
nueve minutos). Fui interrogado minuciosamente por un quipo de
seguridad y por un equipo médico. ¡Fue un infierno!
Fui puesto bajo la estricta supervisión de la Previsión Nacional de Seguridad de los Estados Unidos de América.
Yo había recibido la orden de guardar silencio sobre todo lo que había vivido - por el bien de la Humanidad. ¡Increíble!
Se me recordó que soy un oficial y que por tanto debo obedecer sus órdenes.
30 de Diciembre de 1956:
Última anotación:
Los años posteriores a 1947 no fueron muy agradables para mí... Hago
ahora la última anotación en este especial diario. Quisiera mencionar
que me he callado los descubrimientos que hice, tal y como se me ordenó.
¡Pero eso no es lo que tengo en mente! Noto que pronto llegará mi hora.
Pero no morirá este secreto conmigo, sino que será difundido - como
toda verdad. Y así será.
Sólo así puede existir la única esperanza para la Humanidad. Yo he
visto la verdad. Ella me ha hecho despertar y me ha liberado. He
cumplido mi deber con el enorme complejo militar y económico. Mi larga
noche se acerca, pero tendrá un fin. Así como la larga noche del Ártico
tiene un fin, así también la verdad volverá como un luminoso rayo de
sol, y los poderes oscuros no podrán atravesar la luz de la verdad...
¡He visto el país más allá del Polo, el centro del Gran Desconocido!
R.E.B. US Navy
Este documento es la traducción de la edición alemana “Das Tagebuch des Admiral Byrd”.
"...El
gobierno oculto está permitiendo liberar y publicar toda la
información, sobre sus actos y planes, a través de ciertas personas
(conscientes o no). Su pretensión es tenernos aún más asustados..."
"...Si
vamos a difundir noticias inquietantes, hagámoslo con Amor.
Teniendo la certeza absoluta de que la Luz, muy pronto, brillará entre
las tinieblas. Borrando para siempre la ignorancia a la que nos tienen
sometidos..."
Somos
Luz y Amor. No permitamos que nos oscurezcan.
GRACIAS
A TODOS POR SER LA LLAMA EN LA OSCURIDAD...