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Los cerebros masculinos y
femeninos no son iguales...
Desde la concepción y hasta las ocho semanas de vida
fetal, los circuitos cerebrales son de tipo femenino. Después de la
octava semana de vida fetal, los diminutos testículos del feto masculino
empiezan a liberar enormes cantidades de testosterona con las que
«impregnan» los circuitos cerebrales y los transforman del tipo femenino
al tipo masculino.
La doctora Louann Brizendine es
una de las personas que más sabe sobre la influencia de las hormonas en
el cerebro femenino. En el centro específico para mujeres que
dirige en San Francisco, lleva años investigando y tratando los cambios
de humor, la ansiedad o las disfunciones sexuales asociadas a los
niveles hormonales.
Entrevista de Eduard Punset
a Louann Brizendine:

Eduard Punset:
La gente dice que la realidad neurológica
de las mujeres las hace más variables, más temperamentales, con más
cambios de humor que los hombres. ¿Es verdad? ¿O es simplemente una idea
errónea?
Louann Brizendine:
Si bien genéticamente somos distintos -las mujeres tienen cromosomas
sexuales XX y los hombre, XY-, es importante recordar que todos tenemos,
desde la concepción y hasta las ocho semanas de vida fetal, circuitos
cerebrales de tipo femenino. Después de la octava semana de vida
fetal, los diminutos testículos del feto masculino empiezan a liberar
enormes cantidades de testosterona con las que «impregnan» los circuitos
cerebrales y los transforman del tipo femenino al tipo masculino. De
esta manera, por ejemplo, el centro cerebral que denominamos
técnicamente la zona del «impulso sexual» dobla su tamaño en el cerebro
masculino. Al nacer, todos tenemos o bien circuitos masculinos o bien
circuitos femeninos. Como el cerebro femenino no se ha visto expuesto a
tanta testosterona, las niñas nacen con circuitos femeninos en los que
algunas zonas son más grandes y otras más pequeñas que en el cerebro
masculino.
EP:
Es fantástico pensar que todos los embriones son femeninos al principio.
LB:
Sí, todos los científicos saben ahora que la «forma biológica por
defecto» en la naturaleza es la femenina. Además de esto, hay un período
muy interesante que denominamos pubertad infantil: tras el nacimiento,
la testosterona en los bebés de sexo masculino aumenta muchísimo durante
los primeros seis o nueve meses y luego se ralentiza de nuevo. Mientras
que, en las niñas, se produce una pubertad infantil que dura hasta los
dos años y los ovarios liberan mucho estrógeno al cerebro. Es un período
nuevo del que todavía no sabemos muchas cosas, sobre todo en lo
referente a las consecuencias conductuales, porque es difícil
hacer que una niña de dos años se esté quieta en un escáner o resonancia
magnética.
EP:
Claro.
LB:
Podemos hacer que se duerma, pero no podríamos observar su cerebro
haciendo nada distinto. Hace unos treinta o cuarenta años que sabemos
que hay diferencias conductuales específicas de cada sexo en las
conductas de juego. Por ejemplo, los niños normalmente tienen juegos
bruscos y de peleas, mientras que las niñas juegan a juegos más
fantasiosos en los que se asignan roles del tipo "tú serás el médico y
yo el paciente" o "tú serás la mamá, y yo el papá, o el bebé".
EP:
Son capaces de ponerse en el lugar del otro, ¿no?
LB:
Tienen juegos fantasiosos. La fantasía de los niños es más bien del
tipo: "soy un superhéroe que lucha contra el enemigo". En mi generación,
las feministas decíamos que les daríamos a nuestros hijos juguetes sin
marcas de sexo. Queríamos criar a niños que fueran más sensibles. Pero
cuando mi hijo tenía cuatro años, le di una de esas muñecas con las
piernas largas y él se las arrancaba y ¡las usaba como lanzas! Los
juegos por sexos surgen en todas las culturas y lugares del
mundo.
EP:
Es algo que surge independientemente de la cultura.
LB:
Una de las cosas que es importante recordar en lo referente a la
cultura, al eterno debate entre lo innato y lo adquirido, es un
experimento que se realizó en mi universidad, la Universidad de
California, San Francisco. Hace unos 15 años, Michael Merzenich
descubrió cuáles eran las neuronas en cerebros de monos que controlaban
el dedo índice. Registró lo que sucedía con esas neuronas y luego
extirpó el índice a algunos monos y, en dos semanas, las células de ese
dedo ya estaban reasignadas y controlaban el dedo corazón. Y lo
importante es que algo tan pequeño como eso puede tener repercusiones
tan grandes en tan sólo dos semanas.
EP:
Lo adquirido puede afectar a lo innato...
LB:
Lo adquirido se plasma en los circuitos cerebrales. El debate sobre lo
innato y lo adquirido está, por tanto, muerto: lo innato y lo adquirido
son en realidad lo mismo. Toda la conducta procede del cerebro. Y el
entorno, los cambios en lo adquirido, ¡se codifican en realidad en las
células del cerebro.
Los
cerebros masculinos y femeninos no son iguales
EP:
De tu investigación se desprende que las zonas del cerebro destinadas a
la actividad sexual o a la agresividad son mayores en el cerebro
masculino, mientras que las destinadas a escuchar y a la empatía -la
capacidad de ponerse en el lugar del otro- son mayores en las mujeres.
¿Es esto correcto?
LB:
A veces, nos cuesta entender que si pudiéramos ver nuestro cerebro
desplegado, observaríamos que tiene muchas zonas muy pequeñas que son
como miniórganos dentro del cerebro. Si miramos la zona del estímulo
sexual, veremos que es de dos a dos veces y media más grande en el
cerebro masculino. En la pubertad, cuando los chicos tienen entre 9 y 15
años, los niveles de testosterona empiezan a aumentar y se multiplican
por veinticinco -lo que en biología es una cifra enorme-, lo que empieza
a activar los circuitos masculinos de estímulo sexual. En ese momento,
los jóvenes empiezan a tener fantasías sobre el cuerpo femenino y sobre
la actividad sexual. Esto no implica que el cerebro femenino haga que la
mujer no esté también interesada en el sexo.
EP:
Sí.
LB:
La sexualidad de las chicas también cambia en la adolescencia a medida
que se incrementa el estrógeno y, en menor medida, la testosterona. En
ese momento, las chicas empiezan a desear resultar sexualmente
atractivas para los hombres. La adolescente pasa mucho tiempo frente al
espejo y cultivando el autoadorno y esto sucede en todas las culturas.
En todas partes, las jovencitas hacen lo que resulte adecuado en su
cultura para atraer al sexo opuesto. Esto no es producto de los medios
de comunicación. Los medios nos inundan de imágenes que nos instan a ser
atractivas, pero estos circuitos en el cerebro femenino para expresar la
sexualidad son naturales, especialmente antes de la ovulación. Ese es el
momento en el que las mujeres coquetean más para intentar atraer el
interés de los hombres hacia ellas. El clímax del estímulo sexual de la
mujer se sitúa en torno a dos días antes de la ovulación. La madre
naturaleza lo ha diseñado así para que nos sintamos tentadas a practicar
el sexo y que haya esperma aguardando cuando salga el óvulo y aumentar
las posibilidades de quedarnos embarazadas.
EP:
El impacto del estrés preocupa a los hombres y las mujeres por igual y
tu investigación conduce a algo muy interesante: sugieres que el estrés
afecta de una manera distinta al cerebro y a la conducta femeninas. Se
hizo un experimento con crías de cabras que habían alcanzado niveles
altísimos de estrés y las repercusiones del estrés de la madre fueron
mayores entre las cabritas que entre los cabritos. ¿Es verdad?
LB:
Se trata de un estudio fascinante cuyas implicaciones no terminamos de
entender y según el cual, si la cabra estaba estresada, sus crías
hembras se sentían mucho más ansiosas y nerviosas que las crías machos.
Esto es así en las cabras y deberemos estudiarlo con humanos, por
supuesto. Además, gracias una la investigación realizada con roedores,
sabemos que hay rasgos adquiridos de cuidado maternal de las crías que
se pueden transmitir genéticamente, y esto afecta la conducta de tres
generaciones.
EP:
¡Es increíble!
LB:
Imaginemos que tenemos a dos madres con seis crías cada una y una de
ellas con tendencia a lamer mucho a las crías y la otra con tendencia a
hacerlo poco. Si intercambiamos tres crías de una de las madres con tres
crías de la otra, las crías se adaptarán rápidamente a su nuevo
ambiente. Esto se conoce como "experimentos de intercambios de crías".
Cuando las crías hembras hayan crecido y tenido crías a su vez, lo
interesante es que las nacidas de la madre con poca tendencia a lamer
pero que han sido criadas por la madre con tendencia a lamer, acaban
lamiendo mucho a sus crías como la madre adoptiva. Y las que nacieron,
genéticamente, de una madre que lamía mucho a las crías, pero se criaron
con una madre poco propensa a lamer a su camada, tampoco lamerán a sus
crías.
EP:
Es sorprendente.
LB:
No seguirán lo que les dicten los genes. Así que se trata de un
descubrimiento interesante que sugiere que hay cambios reales en la
metilación del ADN que se transmiten a las crías durante tres
generaciones.
EP:
Hasta ahora hemos hablado de cabras y ratas, pero recordemos lo que
sucede con las mujeres en este sentido. Se ha dicho que si los hombres
están estresados o preocupados, siguen pudiendo hacer el amor. En cambio
las mujeres, para sentir un orgasmo pleno, no pueden estar estresadas ni
preocupadas. Si están preocupadas, tendrán más dificultades para llegar
al orgasmo en una relación sexual.
LB:
Hay algo interesante relacionado con el hecho de que el estrés repercute
de una manera distinta según el sexo de la persona: sabemos que, en
realidad, cuando los hombres están estresados tienen un mayor apetito
sexual. En cambio, si las mujeres están estresadas, su interés sexual
disminuye. Para los biólogos evolutivos, esto se debe a que el macho
solamente debe depositar el esperma y luego marcharse, mientras que la
mujer debe sobrellevar el embarazo y si siente que el entorno es
demasiado estresante para quedarse embarazada, en nuestros antepasados,
tal vez eso significaba que no había suficiente comida para mantener el
embarazo y tener el niño. Así que, según esta hipótesis, el apetito
sexual femenino se reduce en condiciones de estrés, porque el cuerpo y
el cerebro no perciben que el entorno sea seguro.
EP:
Una última pregunta que seguro que preocupa a mucha gente: me refiero a
lo que los franceses llaman «coup de foudre», el amor por pura
casualidad, cuando vemos a alguien y nos enamoramos perdidamente de esa
persona. El amor a primera vista. ¿Hay alguna base biológica que lo
justifique, o es una mera ficción?
LB:
Es algo muy interesante en el estudio del cerebro. Los estudios han
corroborado que si vemos a alguien que físicamente es muy simétrico o
con movimientos corporales muy fluidos, eso es mucho más atractivo e
interesante sexualmente para nuestro cerebro. Es habitual creer que el
amor a primera vista pertenece a la esfera de la literatura fantástica,
pero pese a todo puede activar partes muy específicas del cerebro que
nos dicen «¡ahí está!». No se trata de algo que pienses, sino de algo
que sientes, es como una sacudida en el cerebro. No sólo implica lo
visual, sino el tacto o el oído. Las feromonas y el sentido de la vista
trabajan conjuntamente cuando vemos moverse a alguien porque no sólo
miramos su rostro, sino que observamos cómo se mueven todas las partes
de su cuerpo. Así que hay una parte de todos nosotros que se siente
especialmente atraída por esa persona, sea quien sea, por la que
experimentamos atracción sexual.
EP:
Esto está codificado biológicamente. De hecho, tú lo dices de una manera
muy elegante: "la biología es el destino". Es más destino de lo que
solemos creer. Eso crees, ¿no?
LB:
Es importante recordar que ni los circuitos cerebrales ni las hormonas
nos convierten en lo que somos, no crean nuestro yo, aunque el yo surge
de la actividad del cerebro. Las hormonas nos hacen tender hacia cierta
conducta, pero no necesariamente hacen que dicha conducta tenga lugar.
El destino de la biología es como una base: tenemos circuitos cerebrales
y una corteza que alberga todo tipo de pensamientos y reflexiones. Cada
vez aprendemos más y esto repercute sobre nuestro sistema límbico, por
ejemplo, y cuando las hormonas actúan con fuerza, nos predisponen a
ciertas conductas. Nuestra corteza puede escoger cuál de estas conductas
activar. Es decir, la biología no marca totalmente nuestro destino, pero
sin duda nos predispone hacia ciertas conductas, pensamientos y
sentimientos.
(Entrevista realizada el 30-06-2007)
"...El gobierno oculto está permitiendo
liberar y publicar toda la información, sobre sus actos y planes, a
través de ciertas personas (conscientes o no). Su pretensión es
tenernos aún más asustados..."
"...Si
vamos a difundir noticias inquietantes, hagámoslo con Amor.
Teniendo la certeza absoluta de que la Luz, muy pronto, brillará entre
las tinieblas. Borrando para siempre la ignorancia a la que nos tienen
sometidos..."
Somos Luz y Amor. No permitamos que nos
oscurezcan.
GRACIAS A TODOS POR SER LA LLAMA EN
LA OSCURIDAD...
JL NAROM.
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