Entrevista a Martín Caparrós - El negocio del Calentamiento Global.
Martín Caparrós
cuenta en una entrevista sobre su nuevo libro que habla del cambio
climático: la realidad, el fraude y la reflexión sobre la necesidad de
pensar antes en los millones de humanos hambrientos en el mundo antes
que en el calentamiento global.
Caparrós y el negocio del Calentamiento Global...
Entrevista a Martín Caparrós sobre el libro El Interior
Tuvimos la oportunidad de intercambiar unas palabras con el escritor
argentino que se encomendó la monumental tarea de contar las historias
de Argentina, reunidas en este primer tomo de El Interior, su última
obra presentada en la última Feria del Libro de Asunción.
El
Martín Caparrós que había conocido años antes en un canal de televisión
de Buenos Aires se me antoja otro que el que veo pasearse por la
redacción de Ultima Hora: sigue tan alto como siempre, pero los años no
han pasado en vano, su bigote (tan característico) está más gris y las
chapas francamente han volado. Desde la sala de espera de la
redacción lo veo pasearse, mientras espero ansiosa el momento de
compartir unas palabras con uno de los pocos escritores que me han
dejado, tardes y tardes, sentada detrás de una de sus novelas.
Ha venido a presentar su último libro, El Interior , en la feria del
libro asuncena y está a punto de dictar un taller sobre narrativa
periodística para los trabajadores de prensa del diario local.
La prensa escrita
Luego de casi dos horas de charla e intercambio con los periodistas de
UH, la sensación que le queda a un espectador externo como yo no es
nada agradable: el monstruo de la técnica periodista es tal, que ha
encorsetado todas las formas de narrar esto que llamamos absurdamente
lo real. Quiero imaginar que Caparrós tiene la misma sensación después
de escuchar las tribulaciones entre las que se debate su auditorio, que
se muestra más que imposibilitado para contar otra forma de lo posible.
Sin embargo las palabras de Caparrós intentan martillar contra esa
mentira de años que todo buen jefe de redacción nos ha metido en la
cabeza, al decir que “hacer un diario sigue siendo la verdadera cosa
porque es capaz de intervenir en la realidad de forma pensada y
organizada y porque el 99,8 % de la realidad no sale en los diarios”.
Pero hay que tener cuidado que la realidad de la cosa no es tan
aprehensible en las palabras. La voz cavernosa del fumador Caparrós se
alza, diciendo que “lo importante está en la forma de narrar, en
encontrar una vuelta para que ese gran porcentaje de cosas que le pasa
a la gente y no son la agenda de los medios, puedan entrar en la agenda
de ellos, ser la noticia; y para eso hay que leer: leer para manejar
las formas en que el lenguaje nos da para contar historias y sobretodo
pensar que estamos escribiendo para una persona inteligente, no para
ese monstruo (que nos venden todos los medios) que es el lector que
necesita todo claro, breve, preciso y conciso: un lector que no lee.
Eso es como hacer camisas para gente que no tiene torso”.
La charla termina y todos se dispersan entre los merecidos bocaditos y
la vuelta a su escritorio. En un rinconcito de la sala que sirvió de
acogida para el taller, nos sentamos con Caparrós para una pequeña
charla: pequeña porque me hubiese gustado tener mucho más tiempo para
preguntarle todas las vueltas que me perturban de su literatura.
La voz de Caparrós es cavernosa, propia de un fumador, aunque no sé si
de puros como lo pintan algunas fotos. No sé por qué también se me
antoja menos soberbio, más risueño y afable que lo que lo pintan las
mismas fotografías o sus apariciones esporádicas en la televisión
argentina.
¿Cuál es el proyecto de El Interior?
(Toma aire y desde la profundidad de su garganta larga)
Cuando salí tenía la idea de hacer todo el país en un solo libro,
rápidamente me di cuenta que no se podía hacer así porque había
demasiadas cosas que contar. Al cabo de algunas semanas me puse a
pensar cómo podría dividirlo y se me ocurrió esta idea: dividir el país
en dos Argentinas. La primera Argentina es todo el norte y está
conformada por las tierras que crearon el país. La segunda Argentina es
todo el sur y está formada por las tierras que la Argentina como
proyecto nación tomó. Este primer que vine a presentar trabaja la idea
que uno podría ser jujeño o chaqueño o correntino antes que ser
argentino porque hay una identidad en la tierra que los marca, en
cambio no podes ser chubutense porque fue el país el que avanzó sobre
estas tierras, ocupó esos territorios y le dio la forma que tiene
ahora. Eso crea una diferencia marcada: la primera argentina tiene como
raíces más fuertes y la segunda es como un aluvión.
Fue así como un buen día del 2005 salió montado en el Erre (su auto) a
recolectar las historias ocultas, guardadas o mal contadas del ser
argentino. Caparrós comenzó por el norte y el litoral hasta subir por
el río Uruguay y bajar por el Paraná. En total fueron cinco salidas
largas desde Buenos Aires, la ciudad donde vive. El final de este
primer tomo de El Interior termina con la vuelta a Buenos Aires y la
sorpresa de volver a la gran ciudad, esa en la que todo sucede y es más
agitada, más turbulenta que la paciencia del interior argentino.
En octubre nuevamente saldrá a recorrer las amplias rutas de la
Patagonia y el sur, parajes muchas veces desolados como los que nos
devuelven las películas de Carlos Sorín.
¿Cuál es la estructura narrativa que trabajas en El Interior?
La búsqueda narrativa de este libro es diferente a mis anteriores
libros de crónicas. Mi idea con El Interior es incorporar otras formas
a la crónica: es como volver a esos recursos de la ficción que tenía el
primer nuevo periodismo, y que quedaron cristalizados en la práctica.
Lo que me interesaba en este libro era volver a esas formas de la
ficción, usar ese mismo procedimiento de los periodistas que hicieron
nuevo periodismo, que finalmente es buscar en otros géneros literarios
nuevas formas de contar. El Interior es el resultado de la práctica de
ese procedimiento, hay cosas que no había hecho nunca: biografías que
están contadas en reverso, está todo más fragmentado, más mezclado
relato con ficción, con recuerdos y hay formas como el verso, que nunca
fueron usadas en el periodismo. Pensé que si voy a contar todo el país,
al menos, debo hacer algo con el lenguaje que esté a la altura de esa
estúpida ambición.
¿Qué visión nos queda de Argentina entonces? Porque la contratapa de este primer tomo dice que intenta dar cuenta o saber…
(Risas estridentes, carcajadas)
Intenta dar cuenta…intenta es la palabra. Sin embargo, espero poder
contestar eso cuando termine el segundo tomo, por ahora me animo a
decir que no sé si quise sacar conclusiones, generalizar o sacar
definiciones. Las definiciones o visiones son reaccionarias porque
sirven para negar las diferencias sociales, culturales, económicas y
pretender que la nacionalidad de un país subsume todas esas diferencias.
Abruptamente ensayo un cambio de tema que parece interesarle a
Caparrós. Cuando me había enterado de su visita tenía la necesidad de
entrevistarlo, no tanto por este nuevo libro, sino más por la
curiosidad morbosa de todo lector de tener frente suyo al artífice de
ciertas palabras que han sido el desmadre mental para uno. Así que le
zampo …
Pasando a otro tema, me gustaría hablar de la novela La Historia, ¿cuál fue el proyecto narrativo de esto?
(Estalla en risas)
Mi proyecto es quemarlo…
Más risas compartidas mientras en sus manos sostiene el ejemplar de la
novela que he traído para que me firme. Son 941 páginas, en formato de
24, 5 por 17 cm, publicado en 1999 por Norma. Narra el descubrimiento
de un historiador, que encuentra en una biblioteca francesa, los
manuscritos originales de una civilización llamada la Cuidad y las
Tierras, que dicen hacer dado origen al pensamiento de la Ilustración y
las revoluciones modernas. Para mí fue una de las mejores novelas que
leí en mi vida: casi 1000 páginas del discurso de un dictador en el
momento previo a la caída del imperio, ese instante en el que
cristalizan para siempre en la memoria individual del tirano todas las
tradiciones, costumbres y recovecos de la memoria colectiva. Además de
un inteligente ejercicio narrativo y del lenguaje, algo que me animo a
afirmar distinto en la ecología de la literatura contemporánea: una
monumentalidad estructural e imaginada, solamente encontrada en Roberto
Bolaño. Todas palabras que no le hacen justicia a tamaña historia.
Pienso que La Historia es la gran novela de Caparrós…
(Respira profundo, aprieta con fuerza el libro y dice)
Yo también lo creo, lo que pasa es que nadie más lo cree. Este libro es
lo único que verdaderamente me importa de todo lo que hice, lo que pasa
es que nadie lo leyó, a nadie le interesa. Para mí es muy difícil saber
que el único libro que a uno le importe no le importa a nadie: es rara
la sensación porque soy un escritor bastante aceptado, que me leen, me
conocen. A veces me consuelo pensando que todo lo que escribí después
de La Historia fue posible porque allí practiqué formas de decir que
luego me dieron otras cosas: ahora estoy viviendo de las rentas de
esto. Después de publicar esto pensé que no iba a publicar nunca más
una novela porque acá había dejado todo, pero la primera que escribí
después fue Un día en la vida de Dios, que no está mal, pero es una
nota al pie a ésta. Hay cosas que me avergüenzan como Valfierno y en
muchos lugares sólo saben de mi existencia es por ese libro.
La voz de Caparrós se corta acá en el cassette y nuestra entrevista
también. Desde el fondo de la cinta todavía logro escuchar su voz
cavernosa que dice, “me quedaría leyendo a ver qué carajo puedo hacer”,
en relación a La Historia.
"...El
gobierno oculto está permitiendo liberar y publicar toda la
información, sobre sus actos y planes, a través de ciertas personas
(conscientes o no). Su pretensión es tenernos aún más asustados..."
"...Si
vamos a difundir noticias inquietantes, hagámoslo con Amor.
Teniendo la certeza absoluta de que la Luz, muy pronto, brillará entre
las tinieblas. Borrando para siempre la ignorancia a la que nos tienen
sometidos..."
Somos
Luz y Amor. No permitamos que nos oscurezcan.
GRACIAS
A TODOS POR SER LA LLAMA EN LA OSCURIDAD...