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Curiosidades sobre
la Ayahuasca
1. Telepatía y ayahuasca -
2. Juan José Benítez y su experiencia con la ayahuasca - 3. Ayahuasca y
Cáncer - 4. Ayahuasca cura contra la esquizofrenia (Mº Sanidad y Consumo)
- 5. Drogas buenas: La Ayahuasca - 6. Investigaciones científicas en
Rosario - 7. ¿Alucinógeno o terapéutico?

1. Telepatía y Ayahuasca
- por Narom
Experiencias telepáticas con la Ayahuasca: La
Tetrahidroharmina
En los grupos en los que he participado,
desde hace años, he observado que se han generado episodios de
comunicación telepática entre sus componentes. Durante la experiencia,
basta con mirarse a los ojos para saber qué es lo que te está
transmitiendo la persona que tienes enfrente. También es sorprendente que,
al finalizar y compartir la experiencia, haya una gran mayoría de
personas que han experimentado episodios parecidos a los de los demás y
tener conciencia clara y amorosa de lo que les ha estado pasando a los
otros. Mi sentimiento, es que la planta activa ciertas moléculas en el
cerebro, que nos permite, gradualmente, utilizar esta comunicación en
nuestra vida cotidiana.
Aunque no todos los científicos se ponen de
acuerdo al relacionar el efecto de los alcaloides con los episodios
telepáticos, todo parece apuntar a que la sustancia responsable es la Tetrahidroharmina.
La tetrahidroharmina, junto a la harmina y
la harmalina, son alcaloides que contiene la Ayahuasca (Liana) y que
muestran actividad inhibidora del enzima monoamino oxidasa.
La Banisteriopsis contienen altos niveles de Beta-Carbolinas. La principal
es la tetrahidroharmina (TTH) (A esta Harmina, antes de 1939, se le
llamó banisterín, yageína o telepatina debido a las propiedades
telepáticas atribuidas a la ayahuasca)
Las Beta-Carbolinas tienen acción agonista dopaminérgica indirecta, al
inhibir la enzima MAO, lo cual impide de esta manera la inactivación de la
DMT.
Las Beta-Carbolinas tienen acción agonista indirecta de la adrenalina y la
noradrenalina por la inhibición de la enzima MAO, lo que provoca la
elevación de nivel de estos neurotranmisores en la hendidura sináptica.
Las Beta-Carbolinas por ser alcaloides de
acción corta, se absorben en 30 segundos, alcanzando su pico más alto de
nivel en sangre entre los 5 y los 15 minutos. Su acción dura entre 3 y 5
horas. Se eliminan vía renal, aproximadamente entre 8 y 14 horas
después de su ingesta. Las Beta-Carbolinas son sustancias liposolubles y
podrían penetrar en la barrera hematoencefálica. Tal vez, en algunos casos,
tomando mucha cantidad durante una vida, podrían depositarse en el tejido
graso o en el cerebro. Esta característica de posible deposito, plantea en los
científicos un interrogante en los efectos de las Beta-Carbolinas a largo
plazo. Aunque, hasta el momento, no se conoce ningún caso de efectos
nocivos causados por dosis elevadas de Ayahuasca. La Ayahuasca lleva
tomándose cientos de años entre los pobladores del Amazonas.
La DMT favorece la síntesis de la dopamina,
adrenalina y noradrenalina. La DMT
tiene acción serotoninérgica, estimulando los receptores 5HT
(5hidroxitriptamina) especialmente los 5HT1 y los 5HT2.
A partir de ésta acción
serotoninérgica,
se metaboliza la melatonina, neurotransmisor encargado, entre otras cosas
de la regulación del reloj biológico, los ritmos circadianos y la
regulación fisiológica de la retina. La síntesis se realiza principalmente
en la glándula pineal (epífisis). Es interesante señalar que, la
melatonina, mientras su concentración en la sangre es alta entre los cero
y los cinco años de edad, en la medida que se va atrofiando la epífisis,
decrece hasta el final de la pubertad, a los 18 años, permaneciendo baja
el resto de la vida humana ordinaria. Al inhibir la MAO, por la toma de
ayahuasca, la melatonina activa de nuevo, temporalmente, la glándula
pineal. Para el profesor A.
M., médico biológico madrileño, la causa de que esta importante glándula se atrofie es el consumo
excesivo de azúcar al que nos encontramos sometidos los ciudadanos: "...Si consideraramos una mínima oportunidad de
conectar con Dios deberíamos
dejar de consumir azúcar inmediatamente y, por supuesto, no dársela a
nuestros hijos..."
2. Juan José Benítez y su experiencia
con la Ayahuasca
Mi experiencia con la Ayahuasca: Así viajé con la
soga del muerto
"...Pero, al margen de los "aciertos",
quizá lo que más llamó mi atención de semejante "aventura" - y que
conservo en mi corazón como un preciado "tesoro" - fue la nítida y rotunda
"sensación" de "poseer la Verdad". Si "traducir" a palabras la experiencia
de la ayahuasca resulta ya comprometido, intentar describir ese
sentimiento es poco menos que imposible. Lo cierto es que, mientras
"volaba y viajaban" ese extraño "estado de conciencia" me permitía
"saberlo y conocerlo todo". Y yo estaba seguro de que así era. Y en el
fondo me sentí feliz y esperanzado porque, en definitiva, ese debe ser el
"mundo" que nos aguarda al otro lado de la muerte. Y "supe" también que la
temida muerte, tan pésimamente interpretada como explicada a lo largo de
la Historia, guarda una íntima relación con cuanto me tocó "vivir" en
aquel tiempo sin tiempo..."
http://jjbenitez.mundomisterioso.com/articulos/b01.htm
3. Ayahuasca y Cáncer
Dr. Jorge González Ph.D.
Shaman Amazónico y Rector de la Universidad Nacional de
San Martín
¿Qué tipo de
enfermedades tratan los shamanes? y más concretamente, ¿cree usted que hay
solución para el cáncer y algunas enfermedades terminales?
Hay que ser modesto en este sentido. Me preocupa, e incluso me da rabia
cuando se dice que la Uña de Gato, que los shamanes venimos utilizando
hace muchos años, puede sanar un cáncer o un SIDA terminal. Eso es
completamente falso y despiadado. No se debe traficar con la credibilidad
de la gente, y menos con su dolor. Sabemos que la Uña de Gato es un
antiinflamatorio formidable, desinflama todos los órganos del cuerpo y es
sumamente eficiente. Para el tratamiento del cáncer en sus inicios, hemos
demostrado que existen resinas de árbol que curan el cáncer primario, como
el de cérvix (cuello uterino), que desaparece en quince días sin
administrar ningún fármaco a las pacientes, pero se trata de un cáncer
primario. Algunos médicos académicos nos han pedido que hagamos
demostraciones al respecto (Se usa la Sangre de Drago y la sabia de
Copaíba) en toques diarios directamente en la zona afectada.
¿Qué otro tipo de cáncer
se podría curar?
Los que no estén en fase terminal. Pero hay que señalar que no sólo se
trata de recobrar la salud, sino de posibilitar a la gente una vida digna
e incluso una muerte digna. ¡Qué mejor que una persona que tiene cáncer lo
sepa, tome sus remedios, aprenda a curarse y haga una vida igual que los
demás!. Hay que cambiar la disposición sicológica frente a la enfermedad
para que en el momento adecuado se pueda conseguir una muerte natural y
digna.
http://espanol.geocities.com/sonccowasi/Ayahuasca.html

4. Ministerio de Sanidad y Consumo - Plan Nacional sobre drogas
AYAHUASCA: UN ALUCINÓGENO DE BRASIL AYUDA A ENCONTRAR CURA A LA
ESQUIZOFRENIA
EL MUNDO, 25/08/2003
La ayahuasca, una bebida autóctona de Brasil, puede
constituir la clave para encontrar la cura de la esquizofrenia. Un grupo
de investigadores argentinos ha descubierto que ese brebaje, que se
obtiene de una liana (la Banisteriosis caapi), es muy rico en una
sustancia hallada con frecuencia en la orina de pacientes que padecen de
esquizofrenia: la N-N Dimetiltriptamina.
«Hace años se propuso la hipótesis de que los trastornos
esquizoides se deben a la liberación en el cerebro de una gran cantidad de
alucinógenos, similares a los que se hallan en aquella planta selvática»,
señala Alicia B. Pomilio, de la Facultad de Química Orgánica de la
Universidad de Buenos Aires.
Pomilio es la directora del laboratorio que realiza la
investigación, junto con el Centro de Psiquiatría Biológica, que dirige
Jorge Ciprian-Ollivier. Según el modelo con el que trabajan, en el cerebro
de los enfermos se produce una reacción química, llamada 'transmetilación',
mediante la cual ciertos neurotransmisores mutan en una estructura química
que produce las alucinaciones.
Los científicos descubrieron que dicha estructura
también está presente en la Banisteriosis caapi. Marcelo Cetkovih-Bakmas,
miembro del equipo, define la esquizofrenia como una enfermedad mental del
grupo de las psicosis, que se caracteriza porque la persona pierde el
contacto con la realidad, experimentando alucinaciones y delirios.
El 'vino de los muertos'
El análisis 'in vitro' de la liana brasileña puso a los
investigadores en la pista para descifrar ciertos códigos de la
esquizofrenia, pero faltaba un eslabón esencial para completar el estudio:
un experimento con seres humanos. La solución la encontraron en Brasil,
donde la ingestión de la ayahuasca ('el vino de los muertos', en los
dialectos tupíes) es legal, dado que su consumo no acarrea efectos
nocivos.
Los científicos argentinos se trasladaron a ese país y
suministraron la bebida a 20 personas bajo control. Una hora después, los
cobayas humanos empezaron a sufrir alteraciones, sobre todo de la
percepción visual. Pasado el efecto del alucinógeno, los voluntarios
describieron la visión de lugares desconocidos, de animales fantásticos y
de tesoros que brotaban de cloacas o de ascensores. Asimismo dijeron haber
visto a personas conocidas que ya han muerto, lo que explica la
denominación de la bebida.
Los psiquiatras hallaron notables semejanzas con las
alucinaciones de sus pacientes. En consecuencia, si se encontrara una
sustancia que inhibiera los efectos de la Banisteriosis caapi, se podría
sintetizar un fármaco para combatir la esquizofrenia. «Lo más valioso es
contar con el modelo experimental de la enfermedad y haber revalidado la
teoría de la 'transmetilación', que fue descartada por muchos de los
psiquiatras, que ponen énfasis en las causas ambientales», dice la doctora
Alicia Pomilio.
http://www.pnsd.msc.es/Categoria2/noticias/A2003/2ago2003.htm
5. DROGAS BUENAS
Entrevista a Josep María Fericgla - Revista
Interviú - 27 de febrero de 2006 (pag. 38)
AYAHUASCA, LA TERAPIA DE LOS DIOSES - Cómo entrar en
los recuerdos de personas con trastornos y adicciones
"...Es una sustancia con gran potencial terapéutico.
Actúa sobre la parte del cerebro que almacena los recuerdos más antiguos y
los de difícil acceso, los infantiles, los vergonzosos... En una sesión
con Ayahuasca se puede acceder a esos espacios del cerebro en un
determinado contexto..." "...El paciente puede tener fotografías
del periodo de la vida que le impide llevar una vida tranquila..."
"...Es una experiencia fuerte y debe hacerse bajo
supervisión y en un entorno limpio. No es algo para jugar o
divertirse..." "...La ayahuasca podría servir para la rehabilitación de toxicómanos.
La causa de la adicción está en la persona, no en la sustancia. Los
toxicómanos consumen compulsivamente, saben que les hace daño pero no
saben como evitarlo. La adicción viene a tapar ciertas carencias internas
profundas, dolorosas, del individuo. La Ayahuasca destapa esta bolsa de
recuerdos censurados..." "...La terapia clásica tarda años en
alcanzar esos recuerdos, la ayahuasca lo puede alcanzar en una sesión..."
Pregunta Interviú: Entonces ¿Por qué no se investiga más?
Respuesta: Para que se legalice una sustancia
tiene que haber laboratorios farmacéuticos que presionen para sacar esa
sustancia de la Lista I de drogas prohibidas; pero ya se han encargado
esos laboratorios de conseguir leyes de experimentación que sólo ellos
pueden cumplir. Los antidepresivos actuales, tienes que estar tomándolos
toda tu vida, ¿cómo van a querer los laboratorios experimentar con
ayahuasca, si en una o dos sesiones se pueden resolver muchos problemas? No
les interesa económicamente.
6. INVESTIGACIONES CON AYAHUASCA EN ROSARIO
Psiquiatras, médicos y antropólogos, realizan experiencias con
Ayahuasca y proponen incorporarla en el tratamiento de enfermedades
Un psiquiatra (subdirector del Hospital Psiquiátrico
Agudo Avila) y un antropólogo trabajan junto a un chamán peruano en la
investigación rigurosa de las propiedades curativas de la ayahuasca, el
brebaje que las poblaciones indígenas vienen utilizando desde hace siglos
para inducir trances en los que el paciente, sin perder la conciencia y
con ayuda del chamán, cura patologías y conflictos. Radar habló con los
responsables de esta fundación que intenta conciliar la tradición
occidental con el conocimiento de culturas ancestrales en sesiones que
quedan rigurosamente registradas.
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-2067-2005-03-07.html
Mesa Verde es el nombre de un asentamiento de los
asanazi, comunidad indígena de Nuevo México. También puede entenderse como
el espacio donde se reúne un círculo de investigadores. Y el color alude a
las “plantas de poder” utilizadas como medicinas por las culturas
aborígenes. La expresión, en fin, da el nombre a una fundación integrada
por un grupo de psiquiatras, médicos y antropólogos que, en Rosario,
realiza experiencias con ayahuasca y propone incorporarla en el
tratamiento de enfermedades, como hacen desde tiempos ancestrales los
curanderos indígenas, o chamanes, de Perú y Ecuador.
El psiquiatra Néstor Berlanda, a la vez subdirector del
Hospital Psiquiátrico Agudo Avila, de Rosario, y el antropólogo Diego
Viegas son los voceros de la Fundación Mesa Verde. El estudio que realizan
sobre la ayahuasca incluye el asesoramiento de un chamán peruano, Antonio
Muñoz Díaz, Don Antonio, médico de la etnia shipibo conibo que llevó la
planta a Rosario y condujo sesiones de ayahuasca. “Esto se hace en el
marco de una investigación científica, no es una cuestión alegre de ver
qué es lo que pasa”, aclara Berlanda. De hecho, las sesiones están sujetas
a un protocolo: en minuciosas planillas se deja constancia de las
situaciones vividas bajo trance. Es el material de un libro en
preparación.
La ayahuasca (nombre científico: banisterosis capi) es
una liana. El significado de la palabra se cifra en su composición: aya,
muerto, espíritu, y huasca, cordel grueso, soga. Un link con los
espíritus. Se la llama planta maestra, porque permite conocer las
propiedades medicinales de otras. El brebaje que lleva su nombre se
prepara mezclando pequeños trozos de su tronco con hojas de otra planta,
llamada chacruna (psychotria viridis). Las muestras son machacadas y luego
puestas a hervir hasta obtener el líquido para las pócimas. El chamán
sirve la medida que él considera necesaria para su paciente.
“El primer contacto que tuvimos con la ayahuasca fue a
partir del antropólogo colombiano Luis Eduardo Luna”, cuenta Néstor
Berlanda. “Un grupo de cuatro personas de Mesa Verde hicimos entonces la
primera experiencia y lo que vivimos desde el punto de vista personal y
del potencial psicoterapéutico que eso tenía nos llevó a plantearnos una
investigación más intensa. Para eso había que ir a las fuentes, y la
fuente era la selva amazónica.” Un miembro de la fundación viajó a la
ciudad de Pucallpa, en el Alto Amazonas peruano, se vinculó con la
Asociación de Medicina Tradicional (Ametra), entidad que reúne a
curanderos indígenas, y “pudimos traer material para trabajar”.
La ayahuasca “no provoca más efectos indeseables que una
situación de vómitos o diarrea, que tiene que ver con un efecto catártico
desde el punto de vista psíquico, emocional, más que con un efecto
fisiológico negativo”. Ese efecto disuade la adicción del profano. La
vinculación con Don Antonio, quien llegó a Rosario con un discípulo e
intérprete, Juan Maldonado, fue necesaria porque “nos faltaba el control
de la ciencia indígena”. Berlanda destaca que “el chamán no toma la
ayahuasca de la forma en que podemos llegarla a consumir los occidentales
sino que la utiliza como un instrumento de trabajo para diagnosticar la
enfermedad y ver el tratamiento. Algunos pueblos, por ejemplo los shuar de
Ecuador, o jíbaros, también la usan para resolver conflictos familiares;
en esos casos, todos los miembros de la familia, incluso los niños, toman
ayahuasca”. Después de obtener la revelación, el chamán prepara el
medicamento del paciente, exclusivamente con plantas.
En el “mareo”, o trance, “el chamán se pone en contacto
con los espíritus guías, los de las plantas o los que él tiene asociados
para trabajar; en nosotros, como occidentales, se produce un contacto con
un inconsciente desnudo, un estado de conciencia dialógica, como si
hubiera dos entidades, un observador que dialoga con uno mismo elaborando
los conflictos que puede tener”. El canto es el instrumento con el que
opera el chamán, al modo de un bisturí. “El chamán dice que repite el
canto que él escucha”, apunta Diego Viegas. “No es que proviene de él
mismo sino que los espíritus guías le van cantando al oído. Los sonidos
provocan unas visiones que son las que aparecen reflejadas por ejemplo en
la etnia shipibo conibo, uno de los pueblos amazónicos que tiene más
desarrollado el arte visionario. En las cushmas –los ponchos–, los
tejidos, los manteles, en sus bolsas, las mujeres reproducen un dibujo
tradicional que se repite de generación en generación y está basado en las
visiones de los chamanes. Para las curaciones el paciente es envuelto en
esos dibujos, un tipo de protección espiritual al que llaman arcana y con
el cual, después de dos o tres sesiones, se rechaza el mal.” El método se
utiliza en particular “en las enfermedades culturales propias de los
pueblos amazónicos, que se repiten en otros pueblos etnográficos, por
ejemplo en los del noroeste argentino: aquellas enfermedades como el susto
o el mal de ojo, que pueden ser hechicerías inducidas por chamanes negros,
o brujos, si queremos llamarlos así”.
El propósito de documentar cada paso de la experiencia
es visible en Mesa Verde. “Cuando trabajamos con Antonio, en la selva
peruana y en Rosario, pudimos filmar algunas de las sesiones”, cuenta
Berlanda. “Una de las cosas más interesantes es que en el trance le toma
la mano al paciente, le pasa la mano dos veces como si fuese a untar un
pan y acto seguido mira su mano para leer la enfermedad. Después empieza
el canto particular para ese paciente. Si bien existe una base, hay cantos
específicos para cada persona.” La Fundación editó un CD, Icaro de unania,
con cantos ceremoniales de Don Antonio. Unania es el término que designa
al curandero.
Las sesiones de ayahuasca se realizan de noche y a
oscuras, para permitir el desarrollo de las visiones. Cualquier luz, aun
con los ojos cerrados, es un obstáculo. “Cuando uno llega al estado de
trance, las visiones se superponen con lo que se ve en la realidad”, dice
Berlanda, que rechaza hablar de alucinaciones, porque “la alucinación es
la percepción sin objeto, o la percepción de algo que no existe: el chamán
nunca habla de algo irreal, tiene visiones de un mundo más real, para él
la realidad que conocemos es una apariencia, una versión tergiversada de
otra realidad, que es la verdadera”. El psiquiatra destaca además que en
el “profundo viaje interior” que significa el trance “uno no pierde la
conciencia en ningún momento, sino que sabe qué hace y dónde está”.
Pero la ayahuasca supone, como se dice, una experiencia
no ordinaria de conciencia. “Se dan así las situaciones que Jung llamaba
de sincronicidad, donde no habría una relación causal entre dos cosas
vinculadas”, apunta Berlanda. Por ejemplo, que el chamán afirme qué
piensan sus pacientes o compañeros de sesión. “Son momentos que estaríamos
tentados de llamar de telepatía”, agrega Viegas. “De hecho cuando se
descubrió el principio activo de la ayahuasca se la llamaba telepatina.”
La ayahuasca ha llevado a antropólogos y científicos al
corazón de la selva amazónica. También a escritores: en 1953, William
Burroughs viajó a Pucallpa e hizo su experiencia; siete años después
siguió su camino Allen Ginsberg. “Al cabo de una hora empecé a ver o
sentir lo que me pareció el Gran Ser, o algún sentido de Eso, que se
aproximaba a mi mente con una gran vagina húmeda”, escribió Ginsberg en
Cartas del yagé, el libro donde ambos relataron aquellos viajes. “Recién
ahora se están investigando un montón de situaciones que en algún momento
aparecían como algo fantástico y que uno puede encontrarle una explicación
hasta biológica”, dice al respecto Berlanda, para quien el contacto con la
ayahuasca marca “un antes y un después, porque determinó un cambio en mi
vida a partir de trabajar cosas muy fuertes de las que uno a veces ni
siquiera tiene registro”. La planta maestra “abre una perspectiva para
investigar el origen de ciertas patologías. Y tiene un potencial enorme
desde el punto de vista psicoterapéutico. Tenemos un trabajo hecho con
protocolos rigurosos, pero creemos que el tema da para profundizar estos
estudios”. Berlanda cita, a modo de ejemplo, los estudios de la
norteamericana Deborah Mash sobre la planta iboga, de la etnia bwiti, para
el tratamiento de alcoholismo y adicciones, las conclusiones del español
Josep Maria Fericgla sobre poblaciones indígenas consumidoras de
ayahuasca, según las cuales “aquellas personas que han tomado más de diez
veces tienen muy bajos niveles de ansiedad y depresión”, y las actividades
del Centro Takiwasi, que dirige en Perú el médico francés Jack Mabit,
donde la ayahuasca es utilizada para la recuperación de adictos de cocaína
y heroína. Dos religiones brasileñas, Santo Dame y Union da Vegetao,
utilizan la ayahuasca como sacramento en sus ceremonias. “A diferencia de
lo que ocurrió en el ‘60, cuando se bastardea el uso del LSD, a partir de
la década del ‘90 comienza la investigación científica sobre estas
sustancias”, dice Berlanda.
En la Fundación Mesa Verde, que cuenta con un espacioso
parque para realizar sus sesiones, se pueden cursar seminarios sobre
“Chamanismo y plantas sagradas” y “Enteógenos en los orígenes de la
filosofía y la religión”. Este año se espera una nueva visita de Don
Antonio y la de un chamán shuar. En los cursos “nos adentramos en el
fenómeno de que quizás este tipo de agentes vegetales estuvo como una
cuestión muy fundamental en los orígenes del sentimiento religioso del
homo sapiens e incluso, según algunos autores, en el origen de la propia
conciencia del ser humano”, dice Diego Viegas, para quien “el tema del
chamanismo estuvo mal comprendido durante muchos años por los antropólogos
y los historiadores: a partir del descubrimiento y la utilización de
medicinas ancestrales por parte de científicos occidentales, que se han
animado como nosotros a su consumo, se está haciendo un acercamiento más
profundo”.
Viegas retribuyó la visita de Don Antonio con una
excursión a la región de Ucayali, donde vive el chamán. “Tuvimos un
reencuentro en Yarinacocha, al norte de Pucallpa –recuerda–, e hice un
recorrido por distintas zonas del río Ucayali, las localidades de Pahoyán
y Tituntan, donde viven comunidades enteras de indígenas y conocí a
chamanes ancianos, que en la actualidad no ejercen su oficio pero me
contaron sus experiencias de juventud.” Con Berlanda viajaron además a
Huautla de Jiménez, en México, el lugar donde el antropólogo Robert Gordon
Wasson redescubrió en 1954 “ritos ancestrales prehispánicos con consumo de
teonanacatl, carne de Dios, los mal llamados hongos alucinógenos”.
La formación de un chamán requiere lo que se llama
“hacer dieta”: un prolongado período de abstinencia sexual, aislamiento en
la selva y restricción de alimentos, de modo de preparar el cuerpo para
ingerir y conocer las propiedades de la ayahuasca. El oficio corre peligro
de extinción. “Los jóvenes, imbuidos del avance de filosofías de corte
capitalista y occidental, no soportan un aprendizaje tan severo y tan
sacrificado”, dice Viegas.
En Rosario, sigue Berlanda, “nosotros presentamos a Don
Antonio como nuestro colega. Queremos mostrar que hay otra forma de
medicina, que ha curado durante miles de años y funciona actualmente en la
atención primaria de la salud con preparados vegetales en muchos lugares
donde no accede un médico tradicional”. Se trata de rescatar “el trato
directo del chamán con el paciente: el chamán ingresa directamente al
mundo emocional del paciente, a diferencia de la medicina actual, donde
muchas veces el médico ni siquiera levanta los ojos para atender a un
paciente”. La Fundación no se propone ser un grupo new age ni un lugar
“alternativo” respecto de los espacios académicos: “En todo caso queremos
recuperar antiguos valores hoy casi olvidados, relegados al terreno de lo
inconsciente, de lo arcano, de lo arquetípico, pero que sin embargo una
vez fueron un conocimiento empírico, fáctico, a partir del cual hemos
llegado como especie hasta nuestros días”. Una cultura que atesora la
ayahuasca. 7.
¿Cual es el verdadero efecto de la ayahuasca?
¿Es un alucinógeno o es algo terapéutico?
Ayahuasca: Originaria de América, se encuentra en el
valle del Amazonas, al este de Ecuador y en algunas zonas de Perú,
Colombia y Venezuela. Con los bejucos de Banisteriopsis caapi, su corteza
y las hojas de otras plantas propias de la región, como la chacruna, se
prepara una importante bebida ceremonial que recibe el nombre de
ayahuasca. Durante años ha sido consumida con fines rituales en pueblos
indígenas de Brasil, Ecuador y los Andes peruanos.
Tanto el córtex leñoso como las hojas de los bejucos de Banisteriopsis
contienen altos niveles de betacarbolinas o alcaloides de harmala. Los
principales son harmina (un principio activo al que antes de su
clasificación oficial en 1939 se le llamó banisterín, yageína o telepatina
debido a las propiedades telepáticas atribuidas a la ayahuasca),
tetrahidroharmina (THH), y en bajas concentraciones también presenta
harmalina. Este grupo de alcaloides no es exclusivo de las especies de
Banisteriopsis, también se presenta en las semillas de Perganum harmala,
por ejemplo.
El resto de las plantas con las que se confecciona la ayahuasca (Psychotria
viridia, Psychotria carthaginesis, B. rusbyana etc.) contienen distintas
triptaminas, como la llamada DMT (diemetriltriptamina).
En comparación con los mecanismos de acción de otras sustancias
psicoactivas sobre el Sistema Nervioso Central (SNC), los de la ayahuasca
resultan farmacológicamente más sofisticados. Hasta ahora se ha comprobado
que los alcaloides de la harmala suscitan una activación de los nexos
entre ambos hemisferios cerebrales y provocan una importante inhibición
temporal de enzimas de monoamino oxidasa (MAO), lo que genera un aumento
en los niveles normales de serotonina.
La serotonina es un neurotransmisor que está muy involucrado en el control
de los estado de ánimo, de las emociones, de la percepción sensorial y de
funciones cognoscitivas superiores. De tal forma que hasta hace pocos
años, la inhibición de la MAO constituía e tratamiento más popular contra
la depresión ya que cuando se impide la acción de esta enzima dedicada a
degradar ciertos neurotransmisores (dopamina y noradrenalina), aumentan
los niveles generales de serotonina permitiendo una mayor actividad
neuronal.
Por otra parte, tenemos que la DMT que es el principio activo de las
plantas con las que se mezclan las lianas de Banisteriopsis para hacer la
ayahuasca, resulta inactiva cuando se administra en forma oral ya que
precisamente la enzima MAO la degrada completa y rápidamente antes de que
pueda llegar al cerebro. Sin embargo cuando la DMT se fuma o se inyecta,
llega directamente al cerebro y produce entre otros breves efectos, la
visión de colores y formas caleidoscópicas. Debido a que los alcaloides de
tipo harmala inhiben la enzima MAO, la DMT que contiene la ayahuasca no se
degrada y alcanza a llegar al sistema nervioso central donde contribuye a
activar los nexos cerebrales al tener un efecto sinérgico con los otros
alcaloides, además de que su propia acción visionaria resulta reforzada.
El incremento en los niveles de serotonina mediante la inhibición de la
MAO, origina un aumento en la actividad de los nexos receptores centrales,
que es lo que ocurre normalmente cuando se ejerce el razonamiento. La
serotonina participa en muchos aspectos de las funciones cognoscitivas
superiores, como la planificación y el proceso de toma de decisiones.
Tiene cierta actividad termoreguladora en el control del vómito y es
neurotransmisor de las neuronas que transmiten las sensaciones de dolor.
Participa también de alguna forma en la inducción al sueño, pues su
ausencia produce insomnio.
Se sabe además que la lesión en neuronas serotoninérgicas induce
activación motora y un aumento en la irritabilidad y la agresividad. Otra
importantísima función de la serotonina es que a partir de ésta se
metaboliza la melatonina, otro sofisticado neurotransmisor del SNC
encargado, entre otras cosas de la regulación del reloj biológico, los
ritmos circadianos y la regulación fisiológica de la retina. La síntesis
se realiza principalmente en la glándula pineal que actúa como
transductor, transformando las señales luminosas en señales hormonales. Es
interesante señalar que mientras su concentración en la sangre es alta
entre los cero y los cinco años de edad, decrece hasta el final de la
pubertad, permaneciendo baja el resto de la vida humana ordinaria. Para
Raúl de la Flor, este hecho, unido al papel de la serotonina como filtro
de las percepciones, "podría ser la explicación de que bajo los efectos de
un visionario seamos capaces de apreciar la belleza de las cosas más
cotidianas". Y por el contrario, si la sustancia psicoactiva "anula ese
filtro de percepciones, podemos caer en los estados de paranoia en las que
cualquier percepción, que obviaríamos en estados normales, nos pone en
alerta y hace que nos consideremos en peligro".
Los efectos a nivel físico por la ingestión de ayahuasca son náuseas,
fuertes vómitos, diarrea, dilatación de pupilas, aumento del ritmo
cardiaco y la presión sanguínea. No hay reportes sobre daños físicos
ocasionados por el consumo prolongado. Aunque sí hay observaciones
respecto a un probable desarrollo de cambios a largo plazo en el sistema
nervioso central tras un periodo de uso continuo. El investigador J. C.
Callaway asegura que en un estudio dirigido por él se encontró un
significativo cambio en la densidad de los nexos de activación de
serotonina en las plaquetas sanguíneas.
http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070530074305AA27f0Y |