Siempre había
pensado que el agua destilada desplazaba los minerales en nuestro
organismo, pero desde Discovery DSalud nos dan otra visión sobre este
asunto.
De cualquier modo,
como en todo en la vida, tenemos que usar nuestro sentido común y si
dudamos deberíamos acudir a un especialista en la materia o a un médico
competente.
Luz y Amor para todos...
LA DESTILACIÓN POR VAPOR
Los
minerales inorgánicos del agua
sólo le son útiles a los vegetales, no a los seres humanos ni a los
animales. La
afirmación de que beber agua destilada puede llevar a desmineralizarnos
es absurda y no se sostiene científicamente.
La destilación por vapor es en realidad el
procedimiento utilizado por la naturaleza para purificar el agua. La
diferencia está en que en la naturaleza el vapor se crea por efecto del
calor del sol y en la destiladora el calor se consigue con electricidad
haciendo hervir el agua; y en la naturaleza el vapor se condensa por
las bajas temperaturas de la atmósfera produciendo lluvia o nieve y en
la destiladora se logra haciendo pasar el vapor por espirales que la
enfrían. Pero en ambos casos las impurezas se eliminan.
¿Qué es el agua
destilada?
Aquélla que procede de la evaporación natural por elevación de la
temperatura y una vez en la atmósfera cae de nuevo a causa del frío en
forma de lluvia, rocío o nieve. Es decir, agua pura que en los antiguos
textos chinos se denominaba agua de larga vida y se recogía en las
cumbres de las regiones montañosas. Una práctica que desgraciadamente
ya no puede seguirse porque hoy el agua y la nieve que descargan las
nubes está también contaminada. De ahí que lo más práctico sea instalar
una destiladora pues a fin de cuentas lo que ésta hace es imitar el
proceso de la naturaleza evaporando el agua mediante calor para luego
condensarla con frío. En aparatos de acero inoxidable libres de
contaminantes.
¿Y realmente es potable el agua
destilada?
La respuesta es Sí. Quienes argumentan que para ser apta para el
consumo el agua debe tener una carga mínima de minerales parecen
desconocer, como ya hemos dicho, que los minerales inorgánicos del agua
sólo le son útiles a los vegetales, no a los seres humanos ni a los
animales. Por tanto, la afirmación de que beber agua destilada puede
llevar a desmineralizarnos es absurda y no se sostiene científicamente. El otro “argumento” de quienes no recomiendan consumirla es la
diferencia de presión osmótica del agua destilada y el agua
mineralizada. Y para apoyar su afirmación dicen que basta introducir en
una probeta con agua pura células animales para constatar que éstas se
hinchan y explotan. Lo que se explica porque dos soluciones con
distinta concentración tienden a igualarse y al entrar cada vez más
agua en la célula llega un momento en que la membrana no soporta la
creciente presión interior y explosiona. Por lo que coligen que lo
mismo puede ocurrir en el cuerpo. Por supuesto, basta que usted ingiera
un vaso de agua destilada para dejar en evidencia a quienes usan
ejemplos que no son comparables. Millones de personas beben en el mundo
agua destilada cada día y ninguno ha tenido un problema como ése.
Porque, sencillamente, en cuanto el agua destilada entra en contacto
con el cuerpo cambia su concentración y presión.
Cabe añadir que tanto el agua de grifo como el agua mineral embotellada
son conductores de electricidad; el agua pura -es decir, la destilada-
es sin embargo un conductor eléctrico muy pobre. Por eso hay quienes
afirman que consumirla puede dificultar la conducción eléctrica y
fotónica entre las células pero tal aseveración carece a nuestro juicio
de fundamento.
El terapeuta y naturópata español Ignacio Chamorro -discípulo directo
de la famosa doctora Hulda R. Clark, conocida partidaria y defensora
del consumo de agua destilada y quien nos facilitó algunos de los datos
que ofrecemos en este texto- nos comentaba: “Yo bebo agua destilada
desde hace mucho tiempo y nunca he tenido problema alguno. Al
contrario, su ingesta contribuye notablemente a mantenerme sano. Mire,
si no se tratara de un asunto tan serio resultarían cómicas algunas
anécdotas. En Estados Unidos, al igual que en otros muchos países
asiáticos, se vende agua destilada en los supermercados para beber. En
Tailandia incluso lleva la etiqueta ‘Este agua es buena para su salud’.
Y sin embargo, paradójicamente, a los estudiantes europeos de Medicina
se les dice que el agua destilada puede ser perjudicial. Incluso una
amenaza mortal. Resulta grotesco”.
“La destilación por vapor -añadiría Chamorro- es en realidad el
procedimiento utilizado por la naturaleza para purificar el agua. La
diferencia está en que en la naturaleza el vapor se crea por efecto del
calor del sol y en la destiladora el calor se consigue con electricidad
haciendo hervir el agua; y en la naturaleza el vapor se condensa por
las bajas temperaturas de la atmósfera produciendo lluvia o nieve y en
la destiladora se logra haciendo pasar el vapor por espirales que la
enfrían. Pero en ambos casos las impurezas se eliminan”.
“Cabe agregar -seguiría explicándonos- que el agua recién destilada,
cuando está caliente, está ionizada. Al hervir el agua ésta se carga y
se satura con iones negativos de oxígeno. Se generan a través de las
burbujas del agua hirviendo. Bueno, pues cuando bebemos pequeños tragos
de este agua a lo largo del día comienza a limpiar sistemáticamente los
tejidos del cuerpo ayudando a eliminar los iones cargados
positivamente, es decir, los asociados con la acidez alta y las
toxinas. Éstas tienen carga positiva y tienden a ’sujetarse’ al cuerpo
ya que está cargado negativamente. Por eso a medida que los iones
negativos de oxígeno entran en el cuerpo son atraídos hacia el material
tóxico cargado positivamente. Esto convierte los desechos en materia
líquida neutralizada que es así fácilmente desechada por el cuerpo. Y
de hecho, cuando alguien decide desintoxicarse tomando agua destilada
nota que en los primeros días la lengua suele adquirir un color blanco
o amarillo, indicio de que el cuerpo está eliminando toxinas”.
La pregunta pragmática siguiente era obvia: ¿debe dejarse enfriar el agua
caliente que produce la destiladora antes de consumirla?
Para Ignacio Chamorro está claro que el agua actúa en ambos casos pero
de forma más eficaz y rápida estando caliente: “El agua destilada se
mantiene ionizada en un termo unas 12 horas, mientras permanece
caliente. De ahí que lo más recomendable sea aprovecharlo y tomar unos
sorbos de ese agua, tan caliente como se tolere, cada media hora. Es
idóneo sobre todo cuando en un momento determinado uno no se siente
bien y nota que necesita descongestionarse. O cuando sea importante
mantener la sangre fluida. O, simplemente, para sentirse más enérgico y
limpio. Hay personas que hacen esto durante un tiempo determinado -tres
o cuatro semanas- y otras que la consumen continuamente. Vamos, que
sólo beben agua destilada”.
Chamorro nos asegura que tras beber agua destilada, una vez se han
disuelto los depósitos minerales en el organismo, hacer ejercicios
musculares suaves, lentos, fuerza a los venenos disueltos y a los
productos de desecho de los tejidos a entrar en la sangre y ésta a los
órganos de excreción. “Grandes científicos contemporáneos aseguran que
el envejecimiento y hasta la muerte se deben a las toxinas que no se
han podido eliminar del cuerpo. De hecho, el Dr. Alexis Carrel hizo el
tejido del corazón aparentemente inmortal lavando regularmente los
residuos de la células. Es más, he comprobado que al hacer té con agua
destilada éste tiene más sabor. Y el café requiere menos porción de
granulados. El hielo, por su parte, forma cristales más claros.
Asimismo, la comida se digiere mejor y las vitaminas se asimilan más
fácilmente siendo más efectivas. En suma, el cuerpo aprovecha mejor los
nutrientes y la sangre lleva más cantidad de oxígeno, función de suma
importancia para las células vivas. Y la comida se mantiene más tiempo
sin corromperse”.
¿Y los niños? ¿Hay peligro en
que beban agua destilada?
Chamorro es contundente: “Ninguno. El agua destilada no sólo es apta
para el consumo sino ideal en todos los casos. Es más, los niños nacen
libres de contaminantes y cualquier inmundicia en cantidad pequeña
puede ser negativo para ellos porque aún no se han adaptado al medio.
De hecho, muchos sarpullidos e irritaciones pueden ser causadas por los
depósitos de agua dura que se acumulan en los pañales y el vestido. Es
más, a menudo pequeñas cantidades de nitratos pueden ser de fatales
consecuencias para un niño recién nacido”.
Ignacio Chamorro terminaría recordándonos que para la doctora Hulda
Clark es absolutamente fundamental que toda persona con alguna
patología degenerativa o enferma da cáncer beba y cocine sólo con agua
destilada energetizada.”
¿Cómo recolectar agua limpia de un arroyo medio
seco?
¿Cómo potabilizar agua en una botella?
La importancia del agua
Discovery DSalud
La importancia del agua en la salud está fuera de toda duda. Sin
embargo, hay algo que debemos saber: si es mejor beber agua mineral o
destilada. Porque si uno pregunta a los médicos la mayoría le
responderá que el agua destilada no es apta para el consumo humano. Sin
más. Y no es así. El agua destilada y luego reestructurada y
energetizada es mucho más saludable. Se lo contamos en detalle.
La importancia del agua para el ser
humano lo demuestra el hecho de que entre el 75 y 80% del peso de un
bebé es agua, porcentaje que baja al 60-65% en el caso de un hombre
adulto y al 55-60% en el de la mujer. Estando dos terceras partes en el
interior de las células y el otro tercio en el espacio extracelular (de
este porcentaje un 72% en el líquido intercelular y un 20% en el plasma
siendo sólo un 8% agua transcelular). El investigador español
Felicísimo Ramos -doctor en Química y Física- puntualiza incluso que en
el ser humano adulto es agua el 99% del plasma, la saliva y los jugos
gástricos, el 84% de los tejidos nerviosos, el 73% del hígado, el 71%
de la piel, el 60% del tejido conectivo y el 30% del tejido adiposo.
A estos datos hay que añadir algo aún apenas conocido por la mayoría de
los médicos y biólogos: que parte de ese agua es especial como en su
día descubrió la profesora mexicana de Farmacología, Fitoquímica,
Biología Marina y Geriatría Esther del Río ya que está compuesta de
cristales líquidos en forma de clatratos. Siendo eso lo que permite que
en el interior de nuestro organismo la luz viaje a velocidades
increíbles transmitiendo información y que, por tanto, su pérdida sea
una de las principales causas de enfermedad y de ahí que su restitución
permita recuperar la salud. “Nuestro organismo -afirmaría durante su
ponencia en el II Congreso Internacional sobre Tratamientos
Complementarios y Alternativos en Cáncer recientemente celebrado en
Madrid- es como un gran ordenador con pantalla de cristal líquido que
se relaciona con el exterior y con el interior así como con el ‘disco
duro’, el cerebro, dando respuestas en millonésimas de segundo gracias
al sistema de cristal líquido-magnetitas. Y ello nos hace virtualmente
cibernéticos. Es más, puede decirse que todos los seres humanos estamos
interconectados a través de un sistema cristal líquido-magnetitas con
la mente universal”.
En
consecuencia, para mantener un buen estado de salud es necesario un
estado de equilibrio entre el cuerpo magnético y el cuerpo bioquímico
donde tanto el cuerpo férrico como las moléculas de cristal líquido
juegan un papel básico. Como en su momento se explicó (véalo en el nº
85 de nuestra web: www.dsalud.com) Esther del Río tiene patentando un
proceso químico que permite, partiendo de agua purificada, obtener
agua-cristal líquido. Y de su eficacia en numerosas patologías -cáncer
incluido- se habló ya de forma extensa en el mencionado número de la
revista, información que ampliaría durante la ponencia que ofrecería en
el congreso (el lector puede adquirir el DVD de la ponencia en la
revista).
Lo singular es que este descubrimiento da soporte científico a toda la
Medicina Bioenergética y a terapias como la Acupuntura, la
Digitopuntura, la Electroacupuntura, la Biofotonterapia, la Homeopatía,
los tratamientos de Biorresonancia, etc. Y justifica en parte la
rotunda afirmación del Dr. Fereydoon Batmanghelidj de que “la mayor
parte de las enfermedades las causa la carencia crónica de agua”. Es
decir, son consecuencia de no beber la suficiente cantidad de agua cada
día. Por eso asevera que el agua es la mejor medicina natural para gran
número de las llamadas enfermedades y de ahí que lo que para muchos
médicos es un “cuerpo enfermo” para Batmanghelidj no es con frecuencia
sino un “cuerpo sediento”. De ahí que añadiera: “La deshidratación
crónica es el estresante principal del cuerpo y la responsable
desconocida de la muerte de millones de personas. A mi juicio es la
responsable de la mayor parte de fallecimientos por enfermedad, muy por
encima de cualquier otra afección. Sin embargo, los arrogantes sistemas
sanitarios de los países supuestamente avanzados no la consideran
importante y siguen tratando a los enfermos con productos químicos en
vez de con simple agua hasta que, al final, logran que aparezcan
problemas de verdad” (vea en nuestra web -www.dsalud.com- lo publicado
al respecto en los números 55 y 56).
Aseveración, agregaremos nosotros, que se matiza quizás con el
descubrimiento de la doctora Esther del Río ya que el agua-cristal
líquido que tanta importancia tiene para la salud y se encuentra en
nuestro interior lo obtiene el organismo de la llamada agua biológica,
es decir, de la que contienen las frutas y verduras crudas. Por lo que
para asegurarse de tener suficiente agua biológica -es decir, de agua
de cristal-líquido en forma de clatratos- sea necesario ingerir también
a diario frutas y verduras crudas, bien enteras, bien en zumos recién
exprimidos.
LAS VITALES FUNCIONES DEL AGUA
Piénsese que el agua es el “solvente universal” por excelencia gracias
a su elevado poder dieléctrico, el medio de disolución ideal en el que
casi todas las sustancias se pueden disolver. Prácticamente todos los
procesos destacables de intercambio y transformación necesarios para la
obtención de energía se desarrollan en ese medio líquido. Es además el
medio de transporte más efectivo. No sólo a nivel químico sino a nivel
fotónico y cuántico. Y, sobre todo, cumple una función de limpieza
absolutamente imprescindible. Sin agua el organismo no puede depurarse.
Solo que para ello hace falta que se trate de un agua de buena calidad.
Y la verdad, ¿bebemos agua de calidad hoy día? Evidentemente la
respuesta depende de dónde vivimos, cuál es el origen del agua y cómo
ha sido ésta tratada antes de ingerirla. No es lo mismo beber agua de
grifo en Madrid que en Valencia. Ni agua de grifo que agua de
manantial. Y también entre éstas hay diferencias, especialmente en lo
que al grado de mineralización se refiere: cuantos menos minerales
tenga mejor es para el consumo. A fin de cuentas los minerales del agua
no se asimilan por el organismo y deben ser eliminados.
Así
que si alguien bebe agua rica en minerales creyendo que eso le viene
bien al organismo se equivoca. Lo único que puede terminar logrando es
tener piedras en los riñones y los conductos urinarios así como en las
paredes intestinales, las arterias, las articulaciones, el hígado y
hasta el corazón, a veces corroyendo incluso los tejidos. Porque los
minerales del agua son minerales inorgánicos y nosotros -al igual que
los animales- sólo podemos asimilar los minerales orgánicos. Es decir,
los que producen las plantas. La gente debería saber que son sólo las
plantas las que pueden absorber por las raíces los minerales
inorgánicos quelándolos y transformándolos en orgánicos, es decir, en
asimilables por animales y humanos. Y son también las plantas -frutas y
verduras- las que transforman el agua que absorben de la tierra en agua
destilada, es decir, libre de minerales inorgánicos, pura y además en
forma de cristal líquido. Algo que no ocurre con el agua destilada al
vapor ni, en menor medida ya, con la tratada por aparatos de ósmosis
inversa que los eliminan sólo parcialmente. Los filtros de carbón, en
cambio, no eliminan los minerales del agua salvo el cloro.
Y si cree que el asunto es de una importancia relativa sepa que según
los cálculos de los expertos a lo largo de la vida una persona que bebe
agua dura no destilada puede llegar a ingerir el equivalente a 450
vasos de minerales sólidos. Residuos que si no se eliminan se terminan
acumulando o corroyendo tejidos dando lugar a numerosas dolencias. Y
sólo hay una manera de prevenir ese problema: eliminar los minerales
inorgánicos. ¿Cómo? Pues ingiriendo agua desmineralizada.
Preferentemente, destilada. Y, si se nos apura, transformándola en
“agua dialítica”. Hablamos del método inventado por el fallecido
sacerdote español José Ignacio Martín Artajo que permite lograr la
modificación de la posición de los átomos hidrógeno-oxígeno-hidrógeno
que conforman una molécula de agua para aumentar la capacidad
disolvente de cuerpos cristalinos que de por sí tiene el agua. Algo que
se puede lograr mediante una energía débil capaz de influir sobre la
distancia -para aumentarla- y la colocación -disminuyendo el ángulo
espacial de los átomos de hidrógeno respecto del de oxígeno que
componen la molécula- ya que si la fuerza fuera demasiado potente -por
ejemplo, una descarga eléctrica- se corre el riesgo de destruir la
molécula. Fuerza débil que se consigue mediante los pequeños campos
electrostáticos que generan los cristales de cloruro de sodio y cloruro
de litio y que, debidamente tratados y almacenados en ampollas de
vidrio, logran ese efecto estando simplemente en contacto con el agua.
De hecho hace años ya que se comercializan en forma de ampollas -en
farmacias y tiendas de dietética- con el nombre de Slackstone II (vea
en nuestra web el artículo que publicamos sobre el asunto en el nº 44).
Cabe agregar que en la actualidad la calidad del agua en la Tierra es
infinitamente peor que la de hace sólo un siglo debido a la gigantesca
contaminación del planeta. Al punto de que es casi imposible encontrar
en todo el planeta agua sin contaminar -acuíferos subterráneos
incluidos- ya que la lluvia ácida llega a todas partes. Incluso a las
montañas más altas. Agua que contiene todo tipo de sustancias químicas
sintéticas causantes de graves efectos secundarios, minerales
inorgánicos -algunos radioactivos-, bacterias, virus, hongos, mohos,
microalgas, etc. Y que, para colmo, está cargada de otras muchas
informaciones patógenas.
CÓMO PURIFICAR EL AGUA
En suma, hay que beber agua lo más pura posible. Lo que, por una parte,
se consigue ingiriendo el agua biológica de las frutas y verduras
-destilada naturalmente- y, por otra, utilizando medios mecánicos de
purificación. Es decir, mediante filtros, aparatos que eliminen el
máximo posible de impurezas y elementos patógenos. Obviamente en las
grandes poblaciones urbanas las llamadas aguas potables han sido ya
sometidas a un proceso de purificación y se supone que son aptas para
el consumo pero la verdad es que su calidad es en general bastante
discutible.
Porque
no hablamos sólo de su “dureza”, de que sea salina o calcárea, sino
también de los microorganismos que no se eliminan con tales procesos a
pesar del cloro añadido. Por eso en muchas poblaciones la instalación
de métodos de purificación de agua en los domicilios, oficinas e
instalaciones públicas sea una necesidad perentoria. Y hablamos
básicamente de tres posibilidades: los filtros (mecánicos, de carbón
activado y los de resinas de intercambio iónico), los dispositivos de
ósmosis inversa y las destiladoras al vapor.
Sobre los primeros diremos que los más útiles son los de carbón
activado ya que eliminan del agua la arena, el mal olor, el cloro y la
mayoría de los contaminantes orgánicos como los pesticidas, los
herbicidas, el benceno, los trihalometanos (THM) y los
policlorobifenilos (PCB) además de las partículas usuales de aluvión de
forma parcial. Los otros dos tipos de filtros tienen menores
posibilidades. Los segundos hacen todo eso y además eliminan
contaminantes inorgánicos como el arsénico, el boro, el cadmio, el
calcio, el cromo, el cobre, el plomo, la plata, el manganeso, el
mercurio, los sulfatos, los cloruros, el sodio, el selenio y el zinc
(no así el cloro) además de los contaminantes radioactivos estroncio 90
y radio 226 y 228, un contaminante orgánico como el tanino e, incluso,
la mayor parte de las microalgas, bacterias, hongos y mohos presentes
en el agua.
Mucho más eficaces pues que los filtros de carbón pero también más
caros; sin olvidar que se aprovecha sólo entre el 10% y el 20% del
agua. Hasta hace poco, sin embargo, ninguno de los dos métodos permitía
eliminar del agua el hierro, los nitratos, los sulfuros, los fluoruros
y los virus lo que sí logran los aparatos de agua destilada que
eliminan todos los contaminantes mencionados sin excepción: los
inorgánicos, los orgánicos, los radioactivos y los biológicos. Siendo
algunos de excelente calidad y precio muy asequible: unos 200 €. Y sin
pérdida de agua.
Empero, es verdad que hoy hay ya aparatos de ósmosis inversa que
también logran esto último en porcentajes que van del 95 al 99% solo
que su acción germicida se consigue sometiendo el agua a radiación
ultravioleta y aunque se dice que ésta no afecta negativamente al agua
hay quien asevera lo contrario. Además, cuando el agua es muy “dura”
-por exceso de calcio y magnesio- hace falta instalar también un
descalcificador si no lo lleva -el caso de la mayoría- y el precio
medio del mismo es incluso superior al del equipo de ósmosis inversa. Y
para que el aparato se mantenga en buenas condiciones de uso es
necesario hacer periódicamente lavados del circuito -consumiendo unos
veinte litros en cada ocasión-, cambiar los filtros o cartuchos -en el
caso de los primeros cada año y en el de los segundos cada 3 o 4 meses-
y sustituir las membranas semipermeables cada dos años. La otra
posibilidad es adquirir un aparato de ósmosis inversa que ya incluya el
descalcificador pero su precio está entre los 1.500 y los 3.300 €.
"...El
gobierno oculto está permitiendo liberar y publicar toda la
información, sobre sus actos y planes, a través de ciertas personas
(conscientes o no). Su pretensión es tenernos aún más asustados..."
"...Si
vamos a difundir noticias inquietantes, hagámoslo con Amor.
Teniendo la certeza absoluta de que la Luz, muy pronto, brillará entre
las tinieblas. Borrando para siempre la ignorancia a la que nos tienen
sometidos..."
Somos
Luz y Amor. No permitamos que nos oscurezcan.
GRACIAS
A TODOS POR SER LA LLAMA EN LA OSCURIDAD...